Si estás pensando en invertir, pero no terminas de verlo claro, antes de nada deberías saber en qué consiste el valor temporal del dinero. Cuando nos preguntan por qué no invertimos, una de las respuestas casi automáticas es: “no quiero arriesgarme a perder dinero”. Pero esta afirmación no tiene en cuenta que el hecho de no invertir también supone perder a largo plazo.

¿Pero, qué cantidad estamos perdiendo si no hacemos nada?

Antes de valorar tu dinero y compararlo a través del tiempo, es necesario que sepas que existen dos factores fundamentales que afectan al valor temporal del dinero:

  • La inflación: El precio de las cosas que puedes comprar con la misma cantidad de dinero fluctúa con el tiempo. En términos históricos, el mercado casi siempre se ha desarrollado en términos de inflación. Así, seguramente ahora puedas tener acceso a unos productos y servicios por los que dentro de un tiempo tengas que pagar más.
  • Coste de oportunidad: esta se trata de una pérdida teórica, pero no por ello menos dolorosa. A la hora de calcular el valor temporal del dinero, debemos tener en cuenta los rendimientos a los que renunciamos por cada año que no ponemos a trabajar nuestro dinero. Y aquí entra en juego el poder del interés compuesto.

Invertir hoy es mejor que invertir mañana

Pongamos como ejemplo que decides invertir hoy 1.000 euros en un fondo de inversión con un interés anual del 10%. Atendiendo a la fórmula del interés compuesto, la progresión de tu dinero durante 10 años sería la siguiente:

Como ves, al final del primer año obtendrías 1.100 euros, mientras que al cabo de una década tus 1.000 euros iniciales se habrán convertido en 2.593,74. Si inviertes esa cantidad dentro de un año, el valor inicial será de 1.000 euros, mientras que, si lo inviertes hoy, tu rentabilidad se calcularía sobre los 1.100 euros que tendrías entonces. Por tanto, no habrías perdido solo el rendimiento de este tiempo, sino que todos los años dejarías de recibir el interés acumulado sobre esa cantidad.

Como ves, invertir desde hoy es mejor que empezar mañana. Y no hace falta que sean cantidades muy grandes. En esto, muchos pocos hacen mucho. Como has podido comprobar, si vas metiendo cantidades poco a poco, al final conseguirás, de media, el mejor precio del mercado. Esperamos que la información te haya sido de utilidad y te ayude a decidir poner tu dinero a trabajar.