Muchos inversores se debaten ahora entre invertir en bolsa estadounidense o no. Entre aprovechar la subida (que no sabemos cuándo terminará) o quedarse desinvertidos previendo la caída (que llegará).

Mi abuela diría que debes elegir entre perderte la subida o arriesgarte a la caída. Pero se equivocaba.

En diciembre de 2020 lanzamos IMANTIA PRO QUANT, un fondo de fondos global que invierte en el S&P-500 a través de ETFs.

Su principal objetivo: lograr una rentabilidad similar a la del S&P-500 a medio/largo plazo, protegiendo en periodos de caídas fuertes.

Así invierte Imantia Pro Quant

¿Cómo lo hace? A través del reconocimiento de patrones. Los algoritmos detectan en qué momento de mercado estamos y en función de él, el fondo reparte su patrimonio en tres activos diferentes:

  • S&P-500.
  • ETFs de oro.
  • Posiciones cortas y largas en cuatro índices: S&P500, Nasdaq 100, Eurostoxx50 y Dax.

Así, IMANTIA PRO QUANT combina dos sistemas complementarios:

  1. Estructural. Analiza el comportamiento de materias primas (demanda), renta fija (confianza) y estacionalidad (comportamiento) para evaluar el momento de mercado. Cuando existe una alta probabilidad de crecimiento, el fondo invierte un 80% en el S&P-500 y un 0% en oro. Por el contrario, cuando se prevé caídas fuertes, la inversión en el S&P-500 baja al 40% e invierte un 40% en oro.
  • Dinámico. Invierte el 20% restante en futuros sobre índices de renta variable siguiendo patrones tendenciales. Cuando el sistema reconoce tendencia alcista en uno de los cuatro índices, invierte hasta un 5% de la cartera en él. Y con tendencias bajistas, tendrá una posición negativa de hasta el -5%.

Combinando ambos sistemas resulta una cartera que puede estar invertida entre un 20% y un 100% en bolsa. Así, el partícipe se beneficia de las subidas del mercado y, a la vez, se protege en momentos bajistas. Porque no siempre hay que elegir…

También te puede interesar:

Imantia Pro Quant, el fondo de bolsa americana que puede refugiarse en oro

Se acaba el año de la recuperación, ¿y ahora qué?