Confinamiento, metro, trabajo. Trabajo, metro, confinamiento. Y así sumamos ya más de un año en bucle infinito.

La vida en la ciudad, como la pintan en las películas, es vibrante. «Comerás en los restaurantes chic, conocerás a la persona de tus sueños en la barra de un bar, verás museos y serás más culto que Dalí». Pero nadie predijo la COVID-19 y el encierro que, después de más de 14 meses, ya cansa.

Todos necesitamos escapadas buenas, bonitas y baratas.

Y entonces como sin previo aviso (en realidad te han avisado 800 veces, pero tú no sabías si creértelo o no), ¡termina el estado de alarma!

¿Por qué no, en vez de encerrarte en tu cueva y tragarte por enésima vez todas las temporadas de esa serie —no tan buena— entera coges un avión (o un bus) y te vas a vivir tú mismo una aventura?

No solo es bueno para tu Instagram (admítelo, tú también quieres tener esas fotos de infarto en Italia), sino que es saludable para tu mente. Tomarte un descanso del trabajo te recarga de energía, libera el estrés y, sobre todo, mejorará tu productividad a la vuelta.

Estos son tres destinos buenos, bonitos y baratos fuera de España para evadirte de este año tan atípico.

Escapada 1: Burdeos

Es como París, pero con menos turistas, sin la torre Eiffel y sin parisinos. Famosa por sus vinos, la ciudad tiene un museo entero dedicado a la bebida: La Cité du Vin. Es una parada obligada tanto por la arquitectura del edificio en sí como por las exposiciones. También puedes aprovechar las catas de vino y aprender por fin qué es lo que huelen enólogos cuando meten la nariz en la copa.

En su última visita a Burdeos, la reina de Inglaterra describió la ciudad como «la esencia de la elegancia». Solo hace falta perderse por el casco antiguo, donde la mayoría de las calles son peatonales, o ir a la Plaza de la Bolsa y ver el imponente espejo de agua para entender por qué. La ciudad fue declarada patrimonio histórico de la UNESCO y tiene más de 300 monumentos históricos que te harán sentir como en una película de María Antonieta.

Llegar es fácil: puedes ir en avión, está bien conectada con la mayoría de los aeropuertos y, sobre todo, con compañías low cost. También, dependiendo de donde estés, puedes ir en coche sin morir en el intento.

Precio aproximado de un fin de semana para dos personas (incluyendo hotel y transporte): 300€

Escapada 2: Rabat

A pesar de ser la capital de Marruecos, Rabat no es la ciudad más visitada. Es el sitio que el rey Mohammed VI eligió para vivir, por encima de las sonadas Fez y Marrakech, así que por algo será, ¿no?

Rabat, capital de Marruecos, buen destino turístico.
Foto: Wim van’t Einde/Unsplash

Bañada por las aguas del Océano Atlántico, es una ciudad repleta de jardines, monumentos y una curiosa mezcla entre zonas modernas y tradicionales. Es pequeña, así que se puede caminar fácilmente. En una hora puedes hacer un caminata a través del barrio de las embajadas y el palacio real y llegar a Chella, una fantasiosa necrópolis con restos romanos, fenicios y árabes.

También vale la pena visitar la Kasbah de los Udayas, con las míticas calles estrellas y las casa azules y blancas. Es fácil perderse, pero si no lo haces, ¿de verdad puedes decir que fuiste?

Hay vuelos desde las principales ciudades del país y puedes encontrar billetes de ida y vuelta por 60 euros desde aeropuertos como Madrid o Barcelona. Reconócelo, es lo mismo que te gastas en una noche de copas en esa azotea de moda a la que te arrastró tu amiga.

Precio aproximado de un fin de semana para dos personas (incluyendo hotel y alojamiento):  200€.

Escapada 3: Milán

Ya sé que al leer este destino vas a decir, «¿Pero qué hace la capital de la moda y todo lo chic en una lista de escapadas buenas, bonitas y baratas?». Sin embargo, Milán tiene mucho más para ofrecer que tiendas de ropa.

Hay un montón de iglesias, museos y parques en los que se puede entrar sin pagar entrada. El parque Sempione, en el centro de la ciudad, es el rincón perfecto para huir de los escaparates y el bullicio de la ciudad. Además de los típicos jardines y lagos, hay también varios monumentos en su interior —como el Arco de la Paz— y está custodiado por el Castillo Sforzesco, uno de esos sitios en los que deberían haber grabado Juego de Tronos. No dejes de tomarte algo en Navigli, la zona de bares y restaurantes, y dar un paseo bordeando los canales.

Llegar es lo más barato del viaje. La ciudad tiene tres aeropuertos y hay vuelos low-cost a todos ellos.

Precio aproximado de un fin de semana para dos personas (incluyendo hotel y alojamiento):  200€.

También te puede interesar:

Pasos imprescindibles para preparar el viaje de tu vida

Varios destinos en España que te van a sorprender y se ajustan a tu presupuesto