Estás en el trabajo y compartes tus archivos a través de Dropbox. En los ratos libres, te sigues formando con ese máster online que tiene los contenidos en su campus virtual o recuperas aquel webinar tan interesante que no pudiste ver en directo. Cuando llega el fin de semana, toca hacer una maratón de tu serie favorita en Netflix. Y, al volver de las vacaciones con tus amigos , cada uno sube sus fotos del viaje a una carpeta compartida en Google Drive. Te suena, ¿verdad? Pues esto no ha hecho más que empezar. En un mundo tan interconectado como el actual, los servicios en la nube son una tecnología de presente y futuro.

¿Pero qué es eso de “computación en la nube”?

En su definición más estricta, es un “paradigma que permite ofrecer servicios de computación a través de una red”, habitualmente internet. Entre sus muchas ventajas, se encuentran su carácter global, su rápida integración en otras aplicaciones o un mejor uso de la energía. Pero, sin duda, la más importante es la portabilidad de la información. O, traducido al cristiano, la posibilidad de acceder a tus documentos de trabajo o las fotos de tu último viaje desde distintos dispositivos en cualquier parte del mundo.

Aunque los servicios en la nube cada vez son más utilizados por empresas y particulares, las estadísticas muestran que todavía queda mucho camino por recorrer. Según este informe de Eurostat, tan solo el 26% de las empresas de la UE utilizaban la computación en la nube en 2018. Por países, las compañías finlandesas están a la cabeza (65%), mientras que España está ligeramente por debajo de la media, con un 22%. No obstante, las grandes empresas utilizaron un 21% más estas tecnologías que en 2014, lo que muestra el crecimiento del sector y sus posibilidades.

Existen muchas empresas dedicadas a desarrollar herramientas basadas en la computación en la nube, pero hoy te vamos a hablar de una en concreto: Fastly. La compañía fue fundada en 2011 en San Francisco y cuenta con sedes en Denver, Nueva York, Portland, Londres y Tokio.

La plataforma que usan las empresas más cotizadas

Entre los servicios que ofrece Fastly, la estrella es su plataforma de nube y la optimización de imágenes, vídeo y audio. Además, la seguridad de los datos es una de las señas de identidad que llama la atención de sus clientes, normalmente empresas dedicadas a sectores tan variados como los de viajes, servicios financieros, comercio electrónico o publicaciones digitales. Entre ellos, destacan empresas tan importantes como Airbnb, Spotify, Twitter, Vimeo o el New York Times.

El futuro del sector y, en concreto, de Fastly, se demuestran también en su cuenta de resultados. Sus acciones cotizan en la Bolsa de Nueva York, donde experimentaron un crecimiento del 341,52% -sí, el número no está equivocado- entre el 1 de marzo y el 1 de julio, alcanzando los 83,80 dólares por acción. Además, en 2019 obtuvo un beneficio bruto de 112,14 millones de dólares, el doble que en 2017.

Por todo ello, es una de las compañías en las que invierte nuestro fondo Imantia Futuro a través del ETF L&G CYBER SECURITY UCITS . Con él podrás invertir en robótica, ciberseguridad o Fintech. Su impacto positivo también se produce en los bolsillos de los inversores ya que les genera una gran rentabilidad. Desde su salida a bolsa en 2019, esta acción se ha revalorizado un 329,46%.

El buen comportamiento de este tipo de compañías ha favorecido a que el fondo obtenga una rentabilidad YTD de 4,46% (datos a 20 de julio), batiendo a los principales índices de referencia. Si inviertes en Imantia Futuro contribuirás al desarrollo de una tecnología que será clave en el futuro de la sociedad mientras obtienes una rentabilidad por tu dinero que podrás disfrutar el día de mañana.