Rusia ha iniciado una guerra contra Ucrania. Lo hace tras semanas de tensión entre Rusia y la OTAN por la posibilidad de la entrada de Ucrania en la propia OTAN y las demandas presentadas por Rusia sobre una vuelta atrás en la entrada de antiguos países de la órbita soviética en el Tratado.

Es difícil adivinar las intenciones reales de Putin, pero el objetivo parece ser doblegar al gobierno ucraniano (para llegar a uno prorruso), a pesar de las sanciones que pudieran sufrir.

¿Cómo afecta la invasión de Rusia a la economía?

Las implicaciones más directas del conflicto, además de las sanciones a Rusia, se centran en el fuerte incremento del precio de la energía. Esto es especialmente importante por la dependencia del gas ruso.

En el entorno actual de mercado, esta noticia pone más presión en los bancos centrales porque “estimula” la inflación. Puede, además, tener como consecuencia un parón de la actividad que pudiera llevarnos a un escenario de estanflación.

Este es, sin duda, el principal riesgo si el conflicto se prolonga en el tiempo.

¿Qué está pasando en las bolsas?

Las bolsas europeas recogieron la noticia con pérdidas del 3,63%.

Pero las declaraciones del Presidente Biden sobre las sanciones económicas a Rusia, centradas principalmente en el sector financiero, y sobre que podría liberar reservas estratégicas de petróleo para compensar las subidas de precio, hicieron que los mercados europeos relajaran la fuerte presión bajista que estaban sufriendo.

Ahora las bolsas fluctúan al son de bombardeos, reuniones sin acuerdos y conversaciones entre Macron y el propio Putin, a la espera de mayor claridad en las pretensiones del mandatario ruso.

¿Sufren los fondos de inversión Imantia la invasión?

Desde inicio de año hemos trabajado con carteras prudentes y equilibradas. La idea era incrementar exposición a riesgo cuando tuviéramos más visibilidad sobre la actuación de los bancos centrales y del conflicto de Ucrania.

Sin embargo, lamentablemente, este segundo punto se ha resuelto en negativo.

Todos los fondos que invierten en bolsa, como es el caso de la gama Futuro e Imantia Pro Quant, han sufrido las caídas de los mercados, independientemente de lo que hayan hecho con más o menos fuerza, según la estrategia de cada fondo.

En concreto, en el fondo IMANTIA FUTURO HEALTHY esperamos que el impacto de la crisis de Ucrania sea contenido, gracias al carácter defensivo de las temáticas en las que invierte, especialmente Longevidad y Avances Médicos.

También cuenta a su favor con la diversificación geográfica. Esta limita en gran medida el impacto de un conflicto inicialmente focalizado en el este de Europa.

En este sentido, consideramos que el fondo puede mantenerse relativamente protegido en un entorno de incertidumbre y volatilidad como el actual.

IMANTIA FUTURO. El fondo se ha visto afectado por la dinámica del mercado desde comienzos de 2022, con la renta variable claramente a la baja por las correcciones en compañías de crecimiento, particularmente en las tecnológicas, donde apuntan algunas de las estrategias en cartera.

El segundo elemento es aún más estructural, la crisis geopolítica aumenta la volatilidad y el temor de los inversores, produciendo caídas adicionales.

En cualquier caso, la estructura diversificada del fondo ha permitido estar en inversiones que han capeado mejor estos momentos. Algunas de ellas son la temática de Igualdad de género, Blockchain o inversiones sostenibles como la Economía circular.

IMANTIA PRO QUANT se comporta en línea con lo esperado: Mejora ligeramente el rendimiento del S&P-500.

La clave a partir de ahora es la duración del conflicto

La desigual fuerza de los ejércitos debería llevar a una invasión rápida. Sin embargo, existe cierto riesgo de “balcanización”, con ausencia de estabilidad en la zona.

Es interesante ver qué ha hecho el mercado en situaciones similares, como la Guerra de Kosovo (1999) o la anexión de Crimea por parte de Rusia (2014).

En estos periodos, las bolsas han cotizado a la baja durante los días previos al inicio del conflicto, con un impacto muy focalizado en los días de máxima tensión.

En las semanas siguientes, sin embargo, las bolsas se han solido recuperar, reacoplándose a la tendencia del momento.

Pese a que los eventos geopolíticos suelen ser buenas oportunidades de compra, preferimos mantener la prudencia.

Mantendríamos niveles de inversión, sin realizar grandes movimientos hasta tener más visibilidad de cómo evolucionan los acontecimientos. 

También te puede interesar:

Tribuna Ucrania-Rusia: La inflación obliga