Cada vez somos más personas en el mundo, vivimos más y todos queremos hacerlo mejor. En este contexto, el acceso a una alimentación de calidad y la responsabilidad de la industria alimentaria con el entorno será clave para mejorar nuestro futuro. Por eso, invertir en empresas que apuesten por mejorar la calidad de vida de toda la sociedad es ahora más importante que nunca.

La industria alimentaria ha avanzado a pasos de gigante durante el último siglo. El crecimiento de la población y el auge de la sociedad de consumo empujó al sector a reformar por completo sus sistemas de trabajo, alcanzando la producción a gran escala. El cambio permitió el acceso a productos asequibles para millones de personas en todo el mundo, pero no todo han sido ventajas. Un ejemplo de ello es la concentración de la producción en grandes explotaciones, desterrando del campo a muchas familias que encontraron en la ganadería o la agricultura su medio de vida.

Además del coste social, la industria alimentaria también ha contribuido en gran medida al cambio climático. Según el informe ‘El cambio climático y la Tierra’ del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) de Naciones Unidas, la industria alimentaria genera el 25% del total de los gases de efecto invernadero que emitimos a la atmósfera. Por otro lado, el sector no siempre ha aceptado los estándares de cuidado de los animales, priorizando la cantidad a la calidad del producto.

Para paliar estos problemas, cada vez son más las empresas que ponen su foco en transformar el sector de nuevo. De esta forma, consiguen aunar los principios de responsabilidad en la industria alimentaria con el entorno, la salud y el medioambiente, mientras obtienen grandes resultados empresariales. Es el caso de una empresa que seguro que te suena: Danone.

Esta compañía fue fundada en Barcelona hace más de 100 años. Se dedica a la producción de lácteos a nivel internacional y es la primera empresa española de gran consumo con el sello BCorp. Esta distinción reconoce a las firmas que buscan generar un impacto positivo en la sociedad.

Desde la granja familiar hasta tu nevera

Una de las claves del trabajo de Danone es la leche con la que elaboran sus productos. Proviene de pequeñas granjas familiares, apoyando así un medio de vida que estaba cayendo en el abandono. Además, hace cuatro años la compañía publicó su protocolo de Bienestar Animal Danone, basado en cinco derechos y libertades para sus animales. Estos son: buen alojamiento, buena alimentación, buen estado de salud, comportamiento adecuado a las necesidades de la especie y buen trato animal.

Por otro lado, Danone quiere poner el foco en la importancia de la salud de las familias. Para conseguirlo, su página tiene un apartado específico con recetas y guías sobre hábitos saludables. Con ello, buscan contribuir a mejorar la calidad de vida de toda la sociedad. Todo, manteniendo unos muy buenos resultados económicos.

Danone cotiza en la Bolsa de París, donde su valor ha crecido notablemente durante los últimos años, hasta un 47,7% desde 2014. A pesar de la crisis de la covid-19, sus ingresos en el primer trimestre de 2020 alcanzaron los 6.240 millones de dólares. Esto supuso un 1,7% más que durante el mismo periodo de 2019. Además, cerró el año pasado con un beneficio bruto de 12.409 millones de euros, su máximo en los últimos años.

Imantia Futuro Healthy invierte en Danone. Así, apoyamos los cambios de la industria de alimentación en favor de la salud y la sociedad. Mientras tanto, obtenemos rentabilidad (el fondo cerró el mes de mayo con un beneficio desde su lanzamiento del 8,79% y de un 1,49 YTD). Y tú también puedes hacerlo.