El dinero puede alejarte de los demás, volverte egoísta y hacer que pierdas visibilidad de las cosas importantes en la vida. O también puede servirte para montar un negocio, aumentar el empleo y ayudar a combatir el desafío medioambiental al que nos enfrentamos. Esta es la visión de Rebeca Toribio, una emprendedora que a los 25 años ha montado Superchulo, un restaurante de comida ecológica en el corazón de Madrid: «El dinero no es algo tóxico a lo que agarrarse».


PREGUNTA: ¿Qué atributos te definen?
REBECA TORIBIO: La honestidad y la creatividad. Siempre estoy viajando e intentando nutrirme para seguir creando. Soy persistente. Me gusta llevar al límite mis ideas para que produzcan algo interesante y potente.

P: ¿Qué hábito has desarrollado del que estés orgullosa? 

RT: Conseguir llevar mis pensamientos a cabo y traspasar la frontera de los miedos. Los hábitos definen nuestra vida y este es el más saludable que tengo. Me permite ser libre, poder equivocarme y aprender de mis errores. 

P: ¿Qué virtud admiras en los demás? 

RT: Trato de rodearme de personas positivas, creativas y activas. Me gustan las personas que, aunque lo hayan pasado mal en la vida, han sabido salir de ahí y producir en beneficio propio y del mundo.

P: ¿Qué cambiarías de ti hoy? 

RT: La insistencia y perseverancia hacen que sea demasiado dura. De hecho, siempre que viajo, se supone que estoy descansando, pero sigo pensando en qué crear, cómo puedo hacer evolucionar una situación, cómo puedo resolver ciertos problemas de mi vida y eso hace que mentalmente me canse mucho. Por mi edad también es normal que esté muy activa y con muchas ganas de hacer cosas. Pero sí que tengo que aprender a descansar.

P: ¿Cómo mejorarías tu proyecto actual? 

RT: Me gustaría evolucionar para llegar a ser una empresa que no solamente cumpla con su personal y con la parte estructural a nivel de negocio, sino que pudiera ser un emprendimiento social, algo con lo que poder ayudar a muchas más personas. El objetivo es lanzar un mensaje claro de salud y positividad hacia el mundo. Mi proyecto me salvó la vida y quiero ayudar a muchas personas que estén pasando por problemas personales, alimenticios… Eso hace que quiera seguir luchando en mi proyecto.

P: El dinero no da la felicidad, pero… 

RT: No da la felicidad, pero es un medio imprescindible para tener libertad financiera, emprender y hacer crecer tu negocio. El valor es una necesidad para poder emprender y el dinero es una consecuencia de las cosas bien hechas.

P: ¿Qué papel ha jugado el dinero en tu vida? 

RT: He aprendido que no es una cosa tóxica, no es algo a lo que estar agarrado. Puede ser algo positivo o negativo. Siempre ha sido un tema de conflicto para mí. Vengo de una familia con malos hábitos y trato de cambiar el pensamiento que tengo hacia él. En esto me ayudó muchísimo mi chico, que para mí es un empresario al que seguir. Es mi referente. Trato de usar el dinero para que siga creciendo. Hay que usarlo, invertirlo, no tenerlo parado, ni tener rigidez hacia él. Para mí es una oportunidad de seguir avanzando, generar más economía, empleo, oportunidades… Se tiene que usar de forma saludable y bondadosa: compartirla con un equipo, con la gente que te rodea para poder seguir creciendo. Muchas veces el dinero puede ser algo egoísta y hay que romper con esa visión. 

P: ¿Qué te preocupa del futuro? 

RT: Soy una persona que se centra mucho en el presente para poder realmente crear un buen futuro. Me preocupa el medio ambiente, la sostenibilidad… Pero estamos en un momento de concienciación. Invierto todo mi tiempo, dinero y energía en invertir en mis proyectos. Todavía tengo muchísimo que hacer, metas que alcanzar, sueños, aunque obviamente conlleve riesgo y miedo. 

P: ¿Por qué te parece importante apostar por empresas que generen impacto social? RT: Invertir en proyectos creados con responsabilidad social es una responsabilidad como joven emprendedora y como mensaje a la sociedad. No es una moda ni un capricho, es una necesidad social.

P: ¿Qué es para ti crea futuro de verdad? RT: Tener una empresa saludable y responsable. Esto conlleva cuidar a los trabajadores que hacen que tus negocios sean posibles cada día. Cuidar las instalaciones, crear un buen ambiente de trabajo, una comunidad creada y basada en valores donde podamos sentirnos bien con nosotros mismos. También tiene que ver con ser legal, pagar lo que tengamos que pagar, dando gracias, siendo respetuosos con el medioambiente y con las personas que nos rodean.