El bitcoin está dando mucho que hablar este año. Después de superar los 63 mil dólares en abril, a mediados de mayo cayó un 52% hasta los 30 mil y ahora en noviembre ha roto la barrera de los 68.000 euros.

Pero no todo en el mundo cripto son bitcoins.

Al contrario, cada día aparecen (y desaparecen) más y más monedas virtuales: Ether, DOGE, ADA, Litecoin… y así, hasta el infinito y más allá.

En la actualidad existen más de 1.600 monedas. Algunas más pequeñas, otras más grandes, unas se centran en un nicho concreto y otras son usadas hasta para pagar salarios, como el propio bitcoin.

Eso sí, si reducimos el universo a aquellas monedas con una liquidez y volumen significativos, apenas encontramos una veintena.

Incluso dentro de esta veintena, hay grandes diferencias entre unas y otras.

Las hay muy volátiles, como el bitcoin, y otras totalmente estables: las stablecoin.

¿Qué son y cómo funcionan las stablecoin?

Las stablecoin son un tipo de moneda digital diseñadas para garantizar la estabilidad en el precio a su tenedor.

Así, las conocidas como ‘criptomonedas estables’, como Tether o DAI, nacen con el objetivo de reducir la volatilidad de monedas virtuales como ‘bitcoin’ o ‘ether’.

Permiten al inversor mantenerse en el entorno cripto después de haber capturado las ganancias. Por ejemplo, si alguien hubiera ganado un 30% invirtiendo en bitcoin y quisiera consolidar sus ganancias, pero no llevarlas al mundo físico de los euros, podría convertir sus bitcoins en stable coins.

Así su inversión se mantendría en un entorno cripto sin sufrir la volatilidad del bitcoin.

Tipos de stablecoin

En función de cómo esté construida y por qué esté respaldada cada moneda para lograr esa estabilidad, las criptomonedas estables se dividen en cuatro categorías diferentes.

Respaldadas por dinero fiduciario (FIAT)

Están ligadas a dinero fiduciario, el dinero contante y sonante que todos conocemos como el dólar o el euro.

La más conocida es tether, respaldada por el dólar estadounidense y construida con tecnología abierta de ‘blockchain’, un tether equivale a un dólar.

Para adquirirla basta con que los clientes depositen dólares estadounidenses en la plataforma y, a cambio, recibirán los mismos tethers.

Eso sí, durante este año han surgido dudas sobre si realmente cuentan con los dólares suficientes como para cubrir todos los ‘tokens’ que tienen en circulación.

Respaldadas por otra criptomoneda

Emplean otras criptomonedas para mantener su valor estable. Existen distintos mecanismos para lograrlo. Por ejemplo, la criptomoneda DAI emplea la plataforma Ethereum y el valor del ‘ether’ para mantenerse “pegada” al dólar.

En este caso, los usuarios no compran directamente DAIs, sino que los “generan” a cambio de ‘ethers’. Para evitar la fluctuación del ‘ether’ y protegerse de sus posibles caídas, los usuarios dejan en depósito más ‘ethers’ de los necesarios.

Respaldadas por otros bienes

La criptomoneda ancla su valor al de un bien como el oro. La cripto G-Coin, por ejemplo, equivale a un gramo de oro físico. La compañía asegura que el oro está almacenado de forma segura y que emplean ‘blockchain’ para garantizar que el material procede de zonas libres de conflicto.

Sin colateral

No están asociadas a ningún valor externo, sino que emplean únicamente algoritmos para evitar las fluctuaciones de precio. 

El mundo cripto es inmenso. Por eso, antes de lanzarse a invertir en él, es importante saber qué se busca, el riesgo que se asume con cada activo y qué se puede esperar de él.

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