El Ibex-35 acumula este año caídas superiores al 30%, sin que se haya conseguido recuperar apenas desde los mínimos de marzo. Esto lo deja como el peor mercado de Europa, por delante de Portugal o Reino Unido, que se han dejado un 26% hasta noviembre. El Eurostoxx 50, por su parte, acumula descensos del 21%, con caídas de Alemania u Holanda, que apenas superan el 11%. ¿Por qué el Ibex-35 se está quedando atrás?

¿Qué le ha llevado a esta situación?

1. España ha sido uno de los países más afectados por la crisis sanitaria, desde el punto de vista social y humano. Los cierres, restricciones y limitaciones a la movilidad han tenido un impacto directo en la economía.

2. La gran dependencia del turismo. El turismo representa cerca del 15% del PIB y da empleo a 2,8 millones de trabajadores. Las diversas advertencias y restricciones impuestas, coincidiendo con la campaña de verano, han reducido drásticamente el turismo y los ingresos provenientes de éñ.

3. La elevada exposición a las economías iberoamericanas de las grandes empresas del Ibex-35 (Telefónica, BBVA, Santander…), que han sido muy duramente castigadas por los confinamientos y la inestabilidad sociopolítica en los últimos meses. Esto no sólo ha afectado a la economía, sino también al mercado de divisas, devaluando las inversiones allí realizadas.

4. La inestabilidad política. Después de tres años con los mismos presupuestos, en vigor desde 2018, parece que ya el próximo año podremos tener unos aprobados

Todo ello ha llevado a que España haya sido uno de los países más afectados durante la crisis sanitaria global. En el segundo trimestre del año ha sufrido retrocesos del PIB del 18,5%, según los datos de Eurostat. Esto lo sitúa muy por delante (o por detrás, según se mire) del 11,4% de la Unión Europea y que contrasta con el 13,8% de Francia o la caída inferior al 10% de Alemania.

¿Qué tiene que pasar para mejorar?

Lo primero, la estabilización y el control sobre la pandemia, que permita ir normalizando la situación tanto en lo social como en lo económico. Es condición básica para ir acometiendo la “reconstrucción” del país, contando con un entorno bajo control, más predecible (en la medida de lo posible) y sobre el que sentar las bases del nuevo crecimiento.

La estabilidad política es un elemento adicional, en la medida en que el entorno de incertidumbre e inestabilidad actual es contraproducente para que las empresas acometan planes inversores en el corto medio y largo plazo.

Por otro lado, la ayuda de los fondos europeos será muy importante. Más en un momento en el que los desequilibrios presupuestarios van a ser muy significativos, especialmente tras el descalabro del año 2020.

Si hay algo que nos permitió salir mejor de la última crisis fue la apertura e internacionalización de nuestra economía, diversificando nuestras relaciones comerciales, tanto en el ámbito de clientes como de proveedores, y creo que eso será clave para una recuperación y un crecimiento sostenido y equilibrado en el futuro.

En definitiva, todo gira en torno a estabilidad (sanitaria, social, política y económica) y un mayor equilibrio en el crecimiento. Sólo la estabilidad dará confianza a los inversores para volver a invertir en la economía española. El único camino para que el Ibex-35 retome una senda alcista. Entonces sí, esta caída se habrá convertido en una gran oportunidad de inversión.