Justo cuanto más oyes que tu banco no te cobrará comisiones, puedes acabar pagando por lo que no esperabas: tener tu dinero en la cuenta corriente.

Los bancos no solo pueden cobrarte porque deposites tu dinero en ellos, sino que hay varios que ya lo están haciendo.

Es posible que no sea el tuyo, a no ser que seas cliente de la banca privada. Esta práctica está más extendida entre estos bancos boutique que trabajan con grandes clientes, con necesidades especiales, que buscan una atención más personalizada.

Según informa la prensa económica, algunas de estas entidades ya están cobrando a sus clientes por mantener los depósitos. Expansión ya ha señalado a los primeros. Se trata de tres entidades internacionales: UBS, UniCredit y Credit Suisse.

Este anuncio ha sido como lanzar una piedra en un estanque: sus aguas han dejado de estar tranquilas y ya hay movimientos de clientes que prefieren no pagar por lo que hasta ahora era gratis. Normal.

«Las entidades bancarias necesitan empezar a cobrar a las grandes fortunas por los depósitos«

Pero las ondas están alcanzando ya a los bancos españoles. El año pasado Ibercaja empezó a cobrar un 0,4% por los depósitos por encima de los 200.000 euros. Y a principios de este año BBVA e ING anunciaban que secundaban esta iniciativa. En el caso de BBVA, un 0,3% anual a clientes muy poco vinculados y saldo de más de 200.000 euros. En el caso de ING, 10 euros al mes a clientes con más de 30.000 euros.

La onda se acerca.

No sólo es cuestión de depósitos, sino de todo el dinero que tenemos en el banco.

Según publicaba El Economista a cierre de abril, las diez mayores entidades bancarias del país cobran de media 140 euros al año en comisiones a sus clientes menos vinculados.

El coste de la cuenta corriente puede ir desde los 240 euros de Santander o Caixabank a los 45 euros de Bankinter.

¿Por qué los bancos empiezan a cobrar por los depósitos?

¿Por qué ocurre esto ahora? La respuesta está en los tipos de interés.

El Banco Central de Suiza tiene los tipos de interés de los depósitos en negativo, el -0,75% (un banco que quiera depositar su dinero en el Banco Central de Suiza, tendrá que pagarle ese 0,75%). Por su parte, el Banco Central Europeo cobra a los bancos por su liquidez un 0,5%. 

Así que, como ves, tu banco ya está pagando al Banco Central Europeo por todo ese dinero parado.

Era cuestión de tiempo que las entidades nos transmitiesen ese coste.

Es la cruz de los tipos de interés negativos. La cara es que financiar una hipoteca nunca ha sido tan barato.

El euribor se hunde. En mayo el euribor 12 meses ronda el -0,48%, y eso lleva a muchos contratos de hipoteca a tipos de interés negativos: es como si el banco te diese dinero por haberte financiado la compra de tu casa.

Pagar por los depósitos, cobrar por hipotecas, ¿estamos en un mundo de locos? Sí y no. Sí, porque los tipos de interés negativos no tienen ningún sentido económico. Son como los precios negativos; no nos imaginamos a una tienda diciendo: “Por cada unidad de bien que nos compres, te damos X euros”. Pero el mercado de los tipos de interés está intervenido por los bancos centrales, que sí pueden permitirse el lujo de convertir el absurdo en norma. 

Pero en cierto sentido, es normal cobrar por un depósito. No hacerlo sería como ir a una casa de empeño y que te paguen por mantener allí un objeto en depósito. A ver qué cara pondrían.

Como hemos visto, hasta ahora los bancos no cobran por los las cuentas corrientes, más allá de las comisiones por los servicios que nos prestan, porque no son verdaderos depósitos. No guardan todo el dinero que depositamos en ellas, sino que prestan una parte. Para poder prestar necesitan fondos y atraen a los clientes incluso pagando por el saldo que mantienes en el banco.

Así, se financian a corto plazo con nuestros depósitos y los prestan a largo plazo. Y el negocio viene de que los tipos de interés a largo plazo son siempre, o casi siempre, más altos que a corto.

Pero cuando ese abanico de tipos de interés se estrecha, cuando la diferencia entre los tipos a largo y a corto se hace más y más pequeña, los bancos tienen que cambiar de estrategia para sobrevivir. Por ejemplo, cobrando por los depósitos.

Si a esto le sumas que la inflación va en aumento (2,2% a cierre de abril), es hora de aprender a usar tu dinero.

No dejes que las comisiones y la inflación se lo lleven por delante. En esta guía encontrarás dos ejercicios sencillos para conocer tu punto de partida y dos herramientas para poner a trabajar tu dinero hoy mismo, aunque no sepas de finanzas.

Guia Imantia AUTD