Hola, joven Pau…

Hay tantas cosas que te diría si pudiera comunicarme contigo a través de una pequeña ventana temporal que me cuesta encontrar por dónde empezar, pero creo que voy a hacerlo por el que sin duda creo que ha sido el aprendizaje más importante de mi vida.

Y es que da igual lo que te diga, lo que hagas, lo que planees… Nada es tan importante como te parece en este momento.

Podrás elegir la carrera más complicada del mundo, pensar que eso te va a garantizar la estabilidad en la vida, podrás comprarte una casa, tener una pareja formal y soñar con tener hijos…Al final, ese no es el plan que la vida tiene para ti. Sucederá cualquier cosa que pondrá tu vida del revés y te terminará llevando exactamente a donde realmente debes estar.

Lo único que tienes que hacer es confiar. Confiar que todo va a salir tan bien como cabría esperar, y que si estás conectada con tu intuición y con tu verdadera intención en esta vida, todo paso que des te irá llevando en esa dirección. Cuanto menos trates de controlar la vida y lo que sucede en ella, más te sorprenderás por la magia del devenir de los acontecimientos. Así que fluye, siempre que te atasques, suelta.

Por tanto, trabaja y esfuérzate por lo que quieres, pero nunca tengas la sensación que la vida es una lucha. La vida está de tu parte y llegará un día en que te darás cuenta de que lo que sueñas, lo creas. Así de sencillo, así que sueña, tan alto como quieras. ¡Vuela!

Mi único consejo que creo realmente útil para ser feliz es que sepas que la realidad la creas con tu mirada. Es el filtro que ponen tus ojos y en la vida, por tanto, nada es bueno ni malo. No existe el éxito o el fracaso…La vida es tan solo la suma de sensaciones de cómo tú la experimentas. Así que, si algo te hace sufrir, plantéate siempre si puedes cambiar la forma en la que te estás posicionando, en lugar de tratar de cambiar la realidad. Y si algo te hace feliz, cuídalo, disfrútalo, ámalo y protégelo como el mayor de los tesoros. 

En los últimos años he descubierto que la felicidad es una sensación bastante parecida a la tranquilidad. Sobre todo a la tranquilidad interna. Cuando uno es capaz de estar conectado con uno mismo y es capaz de escucharse a sí mismo entre el mundanal ruido, hay muy poco que realmente pueda pasar que no te lleve a estar bien y sentirte feliz.

Y por último, nunca dudes del poder de una sonrisa, del efecto de la amabilidad en otras personas. El amor y la compasión son las armas más poderosas para llegar dónde te propongas. 

Así que, ¡ríe mucho, agradece lento, perdona rápido y ama fuerte!