¿No te da la impresión de que te pasas el día viendo fotos de tus colegas en redes viajando por ahí y viviendo la vida? Yo siempre termino por cerrar Instagram pensando: “Bah, simplemente no tengo tanto dinero para hacer el viaje de mi vida ahora mismo”. Luego me da más rabia cuando me cruzo con alguien y me cuenta cómo de barato le resultó subir el Himalaya, bucear con tortugas marinas y dormir en la hamaca de un catamarán de diseño sobre el arrecife de coral. Además, te lo graban en vídeo con una canción molona para restregártelo.

En realidad, viajar es más accesible que nunca pero, como todo lo que conlleva dinero de por medio, requiere una planificación inteligente.

Analiza tus capacidades financieras y evalúa posibles escenarios

Las primeras preguntas por resolver son sencillas, pero dolorosas:

  • ¿Cuánto dinero tienes?
  • ¿Cuánto gastas?
  • ¿Cuánto debes?

Estas preguntas te llevarán al siguiente paso con realismo. No pasa nada si no tienes el dinero suficiente para pasar el fin de semana en las islas Phi Phi.

Tienes un mar de opciones.

En tu estudio de los posibles escenarios, intenta estrechar el abanico de lugares deseados: no es lo mismo elaborar una estrategia para ir a comer cochinillo a Segovia que volar a Sri Lanka. Una vez tengas decidido el destino, vas a necesitar pensar un presupuesto aproximado. No te pido una intención grabada en piedra, pero sí una horquilla orientativa… y un techo financiero.

Además de tu capacidad para ahorrar, tienes que analizar tu situación personal, como los días de vacaciones que tu curro te permita reservar.

El viaje de tu vida está al alcance de tu mano si consigue planificar, ahorrar e invertir.

Normalmente, si quieres hacer un viaje potente a un precio asequible, no está de más contar con seis meses de antelación. Te animará en la preparación y aliviará tu bolsillo.

Hazte un experto del lugar al que vas a ir

Lo de ir con una mochila al sudeste asiático y explorar el terreno sobre la marcha suena valiente, pero tal vez no te emocione demasiado especular con el viaje de tu vida.

Lo más conveniente en este tipo de aventuras es empaparte del país al que vas a ir: investiga, pregunta y trata de hablar con gente con experiencia en ese lugar. Ayuda tener información sobre la mejor manera de moverse, zonas concretas para visitar, cuáles evitar, excursiones imperdibles, zonas de hospedaje… Diseñar un itinerario flexible puede ayudar a exprimir los días combinando actividades turísticas, eventos culturales y descanso (también toca recuperar algunas horas de sueño de las que te arrebata el trabajo, digo yo).

Infórmate

El primo de tu colega que también se fue a Tailandia te servirá para orientarte en cuanto al dinero diario aproximado para cubrir necesidades básicas: colchón por las noches, comida en el plato y algún caprichito en forma de cocktail exótico. Entre el itinerario y estos consejos, dibuja una idea de cuánto dinero vas a necesitar. No viene mal contar con un colchón de emergencia para imprevistos.

Por cierto, tu documentación incluye enterarse de permisos para viajar, vacunas, seguros médicos y todos esos trámites tan aburridos como necesarios.

Consigue el dinero para sentarte en ese avión de una vez

Cada vez estás más cerca de desempolvar tu camisa extravagante de manga corta, ponerte el sombrero de paja que no tapa ni medio rayo y embadurnar tu cuerpo radioactivo en protección solar. Te falta el dinero, pero esto se consigue sacrificando hoy para disfrutar en seis meses: elimina gastos innecesarios, lleva comida al trabajo en lugar de ir siempre a restaurantes y centra tus ahorros en el viaje final. ¿Qué quiere decir esto? Toca bajar dos marchas la vida social. Aparca por el momento tus escapadas de fin de semana, deja pasar el concierto del grupo de moda y plantéate de una vez eliminar tu suscripción anual al gimnasio. No levantas una pesa desde 2001, déjalo ya.

Anticiparse es determinante

Llegó el momento de buscar gangas: tu principal esfuerzo está en escoger alojamiento entre fotos de calidad cuestionable. Si juegas con antelación, también agradecerás manejar un abanico de agregadores de vuelos, con notificaciones activadas cuando salgan ofertas hacia tu destino. (Consejo gratis del día: navegar de incógnito no cambia nada).

Acude de nuevo al primo de tu colega. Quizá conozca algún descuento en restaurantes, actividades turísticas y planes accesibles. No importa a dónde vayas, siempre habrá planes gratis ¿Y sabes lo mejor de todo? Puedes empezar a planificarlo hoy.

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