¿Harías tu trabajo por un sueldo en bitcoins al mes? El bitcoin lleva dos años que no cotiza menos de 3.000 euros, y llegó a acariciar los 18.000 en diciembre de 2017; puede que eso te haya hecho responder que sí. Pues ahora puedes cobrar en bitcoins o en otra criptomoneda; aunque para ello tendrás que irte a trabajar a las antípodas.

Porque en Nueva Zelanda la autoridad fiscal autorizó el pago de los salarios en criptomonedas desde el uno de septiembre de 2019, la cantidad que pacten empresario y trabajador. Eso sí, pone como condición que sea convertible en la moneda nacional. No es la única condición: tiene que ser una cantidad fija, y “una parte regular de la remuneración de los empleados”. Los pagos en criptomonedas no pueden ser por un período cerrado, para evitar que las fluctuaciones en el valor de las mismas no dispare los costes de la empresa, o suponga una grave caída de los ingresos del trabajador, vistos los vaivenes de los precios del bitcoin y del resto de nuevas monedas.

«¿Por qué querría cualquier empresa asumir los costes de introducir un nuevo medio de pago?»

Ha tenido que ser la Hacienda neozelandesa la que dé el visto bueno, pero antes se ha asegurado de que pueda gravar esos ingresos. Por eso es válido para los salarios, porque hay dos partes (el empresario y el trabajador), pero no lo autoriza para los autoempleos, en los que habría más espacio para el fraude. Pero si trabaja por cuenta ajena, el trabajador podrá cobrar en criptomonedas tanto su salario como los bonus o las comisiones.

Esto supone un trabajo extra para el departamento de recursos humanos de cada empresa, pues aunque el empleado reciba su sueldo en dos monedas, o sólo en dinero electrónico, el patrón sigue siendo el dólar neozelandés. Debido a que el valor de estas nuevas monedas todavía es volátil, tendrán que hacer el cálculo correspondiente sobre cuántos bitcoins, por ejemplo, se corresponden con la cantidad de dólares pactados.

Si es así, ¿por qué querría cualquier empresa asumir los costes de introducir un nuevo medio de pago? La respuesta está en la búsqueda de las empresas más tecnológicas de captar nuevo talento. La nueva economía exige contar con empleados que conozcan bien las nuevas tecnologías: programación en la nube, internet de las cosas, inteligencia artificial, big data… Las escuelas y las universidades no dan abasto para la oleada de nuevos puestos de trabajo que se están creando y las empresas tienen que buscar nuevos argumentos para quedarse ellas con el capital humano que necesitan. Pagar en bitcoin, litecoin, ethereum y demás sirve a las empresas para hacerse atractivas para los trabajadores.

Pero ¿y los empleados? ¿Qué ganan cobrando en dinero electrónico? Cualquier manual sobre finanzas tiene entre sus primeras palabras diversificación. Al igual que es conveniente no invertir en una única compañía o en un único producto todos los ahorros, también es conveniente que estén en dos monedas para minimizar el riesgo. Es cierto que una moneda fuerte, con un sistema económico solvente, como es el de Nueva Zelanda, no supone en principio un gran riesgo, pero hay también otros motivos.

«Quienes están en la frontera de la nueva economía ya saben lo que es ganar un sueldo en monedas distintas»

Las criptomonedas no son todavía dinero: no han obtenido una aceptación general, y sólo se puede comprar con ellas en un número limitado, aunque creciente, de tiendas. Y es un medio de pago aceptado cada vez más en el comercio electrónico: hay un número creciente de bienes que se pueden comprar en Amazon con bitcoin. El hecho de que falte un mercado amplio para el dinero electrónico hace que su valor fluctúe más que otras monedas. Y esto abre las puertas a la especulación. Su comportamiento, en general, ha sido muy bueno. En el caso del bitcoin, su valor pasó de prácticamente cero a miles de dólares. El pasado verano superó de nuevo los 10.000. Algo parecido cabe decir de ethereum o de litecoin. De modo que es una opción arriesgada, pero potencialmente muy rentable, para invertir.

Esta decisión llegó poco después de que Facebook anunciara que sacaría al mercado su propio dinero electrónico: Libra. Sin duda alguna, sería una buena noticia para la empresa de Mark Zuckerberg. No se trataría de una moneda basada solo en la tecnología blockchain, sino que estaría respaldada por una cesta de activos líquidos, lo cual le otorgaría una estabilidad en el valor que no tienen otras. Y sería una buena candidata, por tanto, para formar parte de las nóminas de los neozelandeses.

Quienes están en la frontera de la nueva economía ya saben lo que es ganar un sueldo en monedas distintas de las respaldadas por un banco central. Según la revista Wired, CoinCorner, con base en la Isla de Man, paga a todos sus empleados al menos una parte del sueldo en bitcoins. David Marcus, que dirige el departamento de blockchain de Facebook, ha adelantado que en cuanto se apruebe el uso de Libra para pagar sueldos, él lo cobrará íntegramente en la moneda de Facebook.

Quizás no tengamos que esperar mucho para negociar con nuestros jefes un aumento de sueldo en bitcoins.