Sergio Remón trabaja en el área de Organización y Medios de Imantia Capital. Desde que se incorporó a la gestora, hace tres años, este ingeniero industrial ha aprendido cómo funciona la inversión y la compara con el atletismo. ¿Quieres saber por qué?


Transcripción
Soy Sergio Remón. Trabajo en el departamento de Organización y Medios. Yo no soy gestor, pero a lo largo de estos tres años en la empresa, lo que he aprendido es que se puede equiparar al mundo del runner. Lo que importa aquí es el tiempo. Un corredor de maratones piensa en el largo plazo. Tiene 10, 15, 20 años por delante y en ese tiempo puede conseguir la rentabilidad esperada. Durante ese camino puede sufrir pérdidas, pero se tiene que centrar en su objetivo: los 40 kilómetros de la maratón.

Un runner de maratones invertiría en renta variable. Sin embargo, el esprínter piensa en los 100 metros, es a corto plazo. La carrera es muy corta, tienes que dar el cien por cien y no puedes cometer errores. El riesgo que quieres correr es más pequeño y entonces la rentabilidad también es más baja. Un esprínter invertiría en renta fija, sobre todo.

Yo sería un corredor de maratones. Estoy pensando en la rentabilidad que voy a obtener de cara a mi jubilación o dentro de 30 años. La estrategia de inversión puede ir cambiando a lo largo de la vida. No me he planteado invertir en nada y ahora estoy pensando en el futuro siendo un corredor de maratones. Quién dice que el día de mañana necesite mi dinero más en corto plazo y me convierta en un esprínter. A lo largo de la vida vas cambiando y tu modelo de inversión se va adaptando a tu forma de vida.