Cristina Martínez lleva dos décadas dedicada al sector financiero y forma parte del equipo de Desarrollo de Negocio de Imantia Capital. Nos da las claves para alcanzar una jubilación prematura: cifras, necesidades y tiempo.


Transcripción
Me llamo Cristina. Llevo 20 años trabajando en el sector financiero y dentro de Imantia, dentro de la gestora, trabajo en el departamento de Desarrollo de Negocio. Nos encargamos de seguir nuestra oferta de fondos de inversión: cómo se van comportando y a la vez detectar necesidades y lanzar nuevos productos que se adapten a las situaciones que se den en los mercados o a las peticiones de los clientes.

El conseguir jubilarse antes de los 50 no es un objetivo sencillo, pero es una meta. Es un reto, en realidad; pero es un reto que quizá puedas alcanzar. Yo me he planteado a los 50 no, porque no tengo suficiente plazo; pero sí adelantar. Bueno, pues lo primero que he hecho ha sido revisar todos mis gastos y quitarme muchos de ellos que considero que no son necesarios para vivir cómodamente. Y toda esa parte, la he empezado ya a invertir en distintos productos, en distintos fondos de inversión para conseguir generar rentabilidad suficiente. Jubilarse antes de los 50 años a lo mejor no significa dejar cien por cien el trabajo, sino a lo mejor tu objetivo es reducir esas horas de trabajo o dedicarte a cosas que no tengan unos ingresos tan constantes.

Siempre he escuchado alguna historia de «pues yo tengo un amigo», «yo tengo un conocido…», pero en mi entorno más cercano no conozco a nadie. Ahora, lo que sí que conozco es mucha gente que le encantaría hacerlo. Si no jubilarse totalmente, jubilarse parcialmente. Si yo tuviese ahora mismo entre 25 y 30 años, quizá con 500 euros al mes que yo consiguiese ahorrar e invertir sí sería capaz de conseguir el capital suficiente que me ayude a jubilarme antes de los 50 años. Cuanto antes empieces, mejor.