De la misma forma que uno puede recitar de memoria el once titular del equipo del que es seguidor, las películas más destacadas del actor de moda o los ingredientes necesarios para cocinar su plato estrella, se ha vuelto imprescindible manejar con soltura una serie de términos tecnológicos. La innovación no va a llegar; la innovación ya está aquí. Inteligencia Artificial y Blockchain son dos de los grandes conceptos que se han abierto paso en nuestro día a día. Queramos o no, la transformación digital evoluciona de tal forma que es complicado mantenerse actualizado.

Inteligencia artificial

La joya de la corona. Esencialmente, hablamos de algoritmos capaces de procesar inimaginables cantidades de datos a través de máquinas, con el objetivo de que estas sean capaces de razonar y comportarse como un ser humano. Llevamos décadas viéndolo en el cine y ahora es realidad.

Lógicamente, aún no se ha logrado ese objetivo de convertir a máquinas en humanos, pero su impacto ya es más que patente: ámbitos como la medicina, la agricultura, la investigación científica o la lucha contra el cambio climático ya incorporan la IA a sus procesos. Recientes investigaciones aseguran que en 2020 un tercio de las empresas mundiales tendrán, en mayor o menor medida, algún avance de IA.

No en vano, un informe de PWC cifra en 15,7 billones de dólares el impacto de la IA sobre la economía mundial hasta 2030, equivalente a un crecimiento del PIB mundial del 14%. Casi nada.

Blockchain

Blockchain se puede definir como una cadena de bloques de datos enlazados mediante criptografía y de forma cronológica. En cristiano, una tecnología que permite realizar transacciones de manera fiable, permanente y segura. Por tanto, su impacto en diversos sectores, no solo el bancario, es enorme.

Unida a esa cadena de bloques van las criptomonedas y su principal ejemplo, el Bitcoin. Nueva Zelanda, por ejemplo, ya permite pagar salarios en criptomonedas y no son pocos los ejemplos de personas que invirtieron en ellas hace años y hoy ven multiplicada su inversión.

Según Gartner, en la próxima década, Blockchain aportará 3,1 billones de dólares a la economía mundial. 

¿Es posible la unión de ambas tecnologías? 

La combinación de IA y Blockchain no solo es posible, sino natural. Ambas son tendencias tecnológicas potentes por sí solas, pero con el potencial de volverse aún más revolucionarias cuando se combinan. Su unión creará nuevos modelos de negocio y permitirá desarrollos junto a otras tecnologías, como el Internet of Things (IoT) o el Big Data

Garantizar la integridad de los datos y fortalecer la seguridad de las transacciones es algo que suena bien y eso será posible, a pesar de que hay millones de dispositivos conectados a Internet, gracias a la unión de IA y Blockchain.

Este nuevo paso en la transformación digital tendrá un gran impacto en la economía, el mercado de trabajo, en la forma en la que nos comunicamos y en sectores que viven pendientes de los avances tecnológicos, como puede ser el sanitario. 

Queda mucho camino por recorrer. Las capacidades del Machine Learning, el uso de los Smart Contracts o el impacto de la Industria 4.0 son, por ejemplo, algunos de los puntos sobre los que mantener el foco puesto. La alianza entre Inteligencia Artificial y Blockchain ya está en marcha, ahora solo queda recoger sus frutos.