Ya seas defensor de un juego de ataque o prefieras el catenaccio italiano, el fútbol mueve pasiones. Desde siempre. Y desde hace meses, también sirve para luchar contra la brecha salarial que separa a hombres y mujeres. 

En Estados Unidos, el éxito del fútbol femenino es ampliamente superior al masculino. Por lo tanto, no se ve natural que la diferencia de salarios entre hombres y mujeres sea tan grande. Mientras que ellas han ganado cuatro mundiales, sus homólogos hombres se limitan a atraer talento de otros países a su liga, especialmente jugadores de renombre en el ocaso de sus carreras.

Luchadoras incansables

La capitana estadounidense, Megan Rapinoe, se convirtió en un icono el pasado verano, tanto por su liderazgo sobre el césped como por su actitud fuera de él. Alabadas y muy compartidas fueron sus intervenciones en la celebración del último campeonato mundial o en la gala donde recogió el premio a mejor jugadora del año otorgado por la FIFA.

En esos discursos, Rapinoe siempre ha defendido la igualdad entre ambos sexos, tanto en derechos como en sueldos. Y ese apoyo se ha visto respaldado por otras mujeres fuera del fútbol, pero cuya influencia es aún mayor. Las actrices Natalie Portman, Jessica Chastain, Eva Longoria, Jennifer Garner y Uzo Aduba presenciaron un partido de su selección y lucieron camisetas con su nombre. Este gesto unió al mundo cinematográfico y futbolístico en la lucha contra la desigualdad.

La estadounidense Jessica Chastain ha salido varias veces a reivindicar la injusticia de que un actor cobre más que una compañera, a pesar de que su tiempo en pantalla y protagonismo sea el mismo. 

Las españolas, a la cabeza

En España, con una de las mejores ligas de fútbol del mundo, el desnivel salarial es insalvable, pero no la justicia en los sueldos. Por ello, casi todas las jugadoras de la liga española comenzaron una huelga indefinida en noviembre del año pasado. Reclamaron mejores condiciones en su salario mínimo y en sus contratos. No les faltó el apoyo de algunos compañeros de profesión masculinos, como Antoine Griezmann, Andrés Iniesta, Lucas Pérez o Borja Iglesias

Las presiones ejercidas desde el fútbol estadounidense han llevado a que Gianni Infantino, presidente de la FIFA, prometiera que las dotaciones de los premios económicos para las mujeres dupliquen su cuantía durante el próximo mundial, que se celebrará en 2023.

Aún quedan muchas batallas y partidos por disputar. Pero gracias a las reivindicaciones ejercidas por Rapinoe o Alex Morgan, la igualdad está más cerca. Además, muchas niñas que sueñan con ser futbolistas tienen más allanado el camino de lo que estaba en los últimos años.