El año pasado todas las miradas se centraron en la salud. La crisis del COVID-19 trajo consigo muchas consecuencias, entre ellas, que la inversión en salud aumentara, un impulso que tuvo su reflejo directo en las bolsas. El índice Dow Jones Health Care, por ejemplo, sumó un 20,3% y el MSCI World Health Care, un 14,1%.

No sólo eso, los presupuestos en Sanidad también salieron reforzados. En España, el presupuesto para 2021 es de 7.300 millones de euros, un 75,3% más que años anteriores.

Pero, más allá de 2020, ¿qué esperar de la inversión en salud ?

Un sector al alza

Al margen de momentos puntuales como la crisis del COVID-19, este sector se erige como indispensable por la tendencia de envejecimiento de la población, que hará que la demanda de servicios relacionados con la salud se incremente y, con ella, la innovación.

Por ejemplo, en EE. UU. dentro de 5 años 1 de cada 5 habitantes tendrá más de 65 años. Y no es un fenómeno exclusivo de EE. UU.  También está ocurriendo en Europa y en los mercados emergentes, lo que hace pensar en un desarrollo aún mayor del sector.

A esto hay que sumar que el sector salud es mucho más que longevidad. Abarca compañías muy diferentes, desde empresas de servicios médicos a farmacéuticas, desarrolladores de terapias, biotecnología, aseguradores médicos e incluso compañías relacionadas con el deporte o la nutrición.

¿Es momento de invertir en salud?

Este sector, por propia idiosincrasia, es un mercado más estable.

Esto sucede porque las empresas del sector salud suelen tener ingresos recurrentes que convierten su rentabilidad para el inversor en más estable. No sufren tanto los vaivenes bursátiles como otros sectores más cíclicos, como pueden ser el turismo o el automovilístico.

De hecho, durante la última década el índice de bolsa especializado en salud, el MSCI World Health Care, ha logrado una rentabilidad anualizada del 13%. En el mismo periodo de tiempo, el MSCI World ha ganado un 8%. Es decir, si hubieras invertido hace 5 años 1000 euros en este sector, hoy tendrías 1.842 euros.

Esto año las cosas no son diferentes. En lo que va de año el MSCI World Health Care acumula una rentabilidad del 7,15% (a cierre de septiembre) y en los últimos 12 meses, un 16,47%.

¿Cómo invertir en salud?

Una de las formas de invertir en este sector es a través de fondos de inversión. En el mercado hay diferentes fondos que se aproximan a la salud de un prisma diferente.

En el caso de Imantia Futuro Healthy, lo hace invirtiendo en empresas fundamentalmente europeas y estadounidenses, de cuatro temáticas diferentes: Medicina, Longevidad, Deporte y Nutrición.

Así, en su cartera se pueden encontrar 80 compañías de estos sectores, como la fabricante de sonotones Amplifon, la empresa de dispositivos médicos Medtronic o la empresa de ropa deportiva Lululemon.

Esta estrategia le ha servido para sumar en los nueve primeros meses del año una rentabilidad del 9,6% (datos a 3/oct/21) y desde su lanzamiento en septiembre de 2019, un 23,7%. No hay que olvidar que es un fondo de renta variable, lo que implica que tiene subidas y bajadas.

Así, invirtiendo en Imantia Futuro Healthy no sólo pones a trabajar tu dinero, sino que ayudas a construir un mundo mejor.

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