El desarrollo de la biotecnología en los próximos años será clave para que todos podamos vivir mejor. Por ello, invertir en este sector es más importante que nunca.

Hace casi 100 años que Alexander Fleming descubrió la base de todos los antibióticos que utilizamos hoy en día: la penicilina. Durante el último siglo, la habilidad de Fleming ha sido reconocida por salvar millones de vidas en todo el mundo. También marcó un antes y un después en la importancia que le damos a la ciencia para mejorar nuestro futuro.

Desde entonces, los avances en materia de salud, alimentación y medioambiente han evolucionado mucho, aportando soluciones a problemas que aparentemente no tenían. No obstante, siguen apareciendo nuevas amenazas que necesitan respuesta. El cambio climático, el efecto de los alimentos transgénicos en nuestra salud, el cáncer… o el Covid-19 que tanto nos ha afectado en los últimos meses.

En España, el sector de la biotecnología no deja de crecer. Según este informe de Asebio (Asociación Española de Bioempresas), las compañías biotecnológicas generan en España casi 2.400 puestos de trabajo de forma directa, y la inversión en I+D crece de forma considerable año a año. Esto demuestra la solidez de un sector que será de gran importancia en el futuro de la sociedad.

Una de estas empresas es Thermo Fisher Scientific. La firma es el resultado de la fusión, en el año 2006, entre Thermo Electron y Fisher Scientific, dos corporaciones que llevaban varias décadas trabajando -la segunda fue fundada en 1902, casi nada- en el sector de la biotecnología y la investigación científica. Se dedican principalmente a los campos de ciencias de la vida, tecnología sanitaria y la industria ambiental y la seguridad. La sede principal de la empresa se encuentra en Estados Unidos, aunque cuenta con oficinas repartidas por muchos países del mundo, entre los que se encuentra España. Desarrollan productos dedicados a la investigación científica en materias tan variadas como la salud animal o la descontaminación de alimentos y bebidas. 

Desde control ambiental hasta test rápidos contra el coronavirus

Los productos y servicios que Thermo Fisher Scientific ofrece, abarcan un espectro muy amplio de disciplinas relacionadas con la biotecnología. Por ejemplo, en su catálogo se pueden encontrar desde sencillas herramientas y accesorios de plástico para laboratorios hasta máquinas para medir contaminantes en alimentos y bebidas, detectar la radiación o purificar ADN y RNA.

Pero, sin duda, uno de sus productos más llamativos tiene que ver con la situación excepcional que nos ha tocado vivir en los últimos meses: el coronavirus. La compañía ha desarrollado un kit de diagnóstico rápido para la enfermedad que ya ha permitido detectar numerosos contagios. En esta línea, Thermo Fisher Scientific se ha asociado recientemente con Waxi Diagnostics y la Clínica Mayo para desarrollar una nueva prueba serológica para monitorizar el impacto de la Covid-19.

Todo ello, ligado a unos buenos resultados económicos. En 2019, la compañía obtuvo un beneficio bruto de 11.300 millones de dólares, una cifra que no ha dejado de aumentar en los últimos años. Además, en los últimos cinco años sus acciones, que cotizan en la Bolsa de Nueva York, se han revalorizado más de un 60%. Por otro lado, es uno de los valores que menos ha sufrido la crisis del coronavirus durante este 2020, alcanzando una facturación de 6.000 millones de dólares en el primer trimestre del año.

Imantia Futuro invierte en Thermo Fisher Scientific a través de los ETFs X Msci World Health Care e Ishares U.S Medical Devices. Y tú también puedes hacerlo a través de nuestro fondo. Con nuestro fondo Futuro obteniendo una rentabilidad por tu dinero mientras impulsas el desarrollo de un sector de gran valor para el futuro de todos.