La cosmética y la alimentación saludable están presentes en nuestro día a día. Queremos vernos bien, por dentro y por fuera. Pero lo que es bueno para nosotros no siempre lo es para el planeta. La industria no siempre se preocupa por desarrollar productos que reduzcan la huella ecológica en su fabricación y consumo. Por eso, invertir en compañías sostenibles es una gran manera de crear futuro mientras obtienes una rentabilidad por tu dinero. 

La industria cosmética utiliza a menudo diversos compuestos en su fabricación que más tarde se vierten en el mar. Por ejemplo, parabenos, estrechamente relacionados con la aparición de enfermedades graves. O el aceite de palma, utilizado también en la industria alimentaria y que provoca la deforestación masiva de espacios naturales. 

El futuro de la industria

Según la OMS, “cabe destacar la relación mutuamente beneficiosa de la industria con la industria de los alimentos procesados y su impacto en la salud humana y del planeta, incluidas las prácticas de cultivo perjudiciales que están relacionadas con las enfermedades respiratorias, la deforestación, la pérdida de biodiversidad y la contaminación”. En este sentido, el cambio de la industria hacia métodos de producción más sostenibles se hace fundamental para garantizar la salud en el futuro.

Muchas compañías ya se están sumando al cambio, produciendo cosméticos y alimentos con ingredientes y técnicas que permiten el cuidado de la naturaleza sin perder la calidad de su producto. Una de ellas es Symrise

La compañía fue fundada en Alemania en 2003, fruto de la fusión entre Haarman & Reimer y Dragoco, dos empresas históricas dedicadas a la industria bioquímica. Tras varias adquisiciones, a día de hoy cuentan con un amplio abanico de líneas de negocio, entre las que se encuentran alimentos y cosméticos.

La sostenibilidad como modelo de negocio

Entre la gama de productos de Symrise se pueden encontrar fórmulas de sabor para productos alimentarios como snacks, dulces y bebidas, que han comercializado a empresas de 145 países. Además, desarrollan nuevas fórmulas con ingredientes sostenibles y naturales para la alimentación de animales domésticos. En el apartado de la cosmética, los perfumes, cremas solares y productos de cuidado capilar también están entre sus productos más solicitados.

Como puedes comprobar, la compañía cuenta con varias líneas de negocio, pero todas tienen algo en común: la sostenibilidad. En este sentido, Symrise destaca en su web el compromiso con “la huella ecológica y social”. Trabajamos hacia una producción eficiente, manteniendo “una cartera que ayude a satisfacer las necesidades básicas de una creciente población mundial”. Por ello, cuentan con la máxima calificación ambiental de la organización CDP, que apoya a ciudades y empresas a divulgar el impacto ambiental de las grandes firmas.

Todo, ligado a unos buenos resultados económicos. Symrise cotiza en la Bolsa de Frankfurt desde 2006, año en el que fue la oferta pública alemana más alta. Desde entonces, el valor de sus acciones ha crecido más de un 400%. Y, a pesar de la crisis del coronavirus, también se ha revalorizado un 19,70% durante 2020. Además, en 2019 obtuvo un beneficio bruto de 674 millones de euros y se revalorizó un 28,02%

Esta compañía es una de las que han favorecido al extraordinario comportamiento de nuestro fondo Imantia Futuro Healthy, que acumula un beneficio YTD del 3,57% y del 11,02% desde su lanzamiento (datos a 25 de agosto). De esta forma, los partícipes del fondo obtienen una rentabilidad por su dinero mientras contribuyen a mejorar el futuro de toda la sociedad. Tú también puedes hacerlo, tan solo te hacen falta cinco minutos.