Tres de cada diez personas no tienen acceso a agua potable segura.

No lo digo yo, lo dice la UNESCO.

Que el agua es un bien escaso no nos pilla por sorpresa. El 96,5% del total es agua procedente de mar y sólo un 2,5% es agua dulce.

¿Y qué hay del 2% restante? Se encuentra en estado sólido en glaciares y no llega al 1% la cantidad destinada para actividades del ser humano: consumo, agricultura, fabricación industrial…

Escasez de agua a nivel mundial

El 1% de esas actividades debe hacer frente a mucho.

Y es que hay algo que no tiene fin. Desde los años 80, el consumo del agua a nivel mundial ha aumentado un 1% anualmente.

Pero existe un problema aun peor. En 2030 el mundo tendrá que hacer frente a un déficit de abastecimiento de agua dulce del 40%. A medida que el cambio climático vaya a más, esa escasez se verá multiplicada. Los factores de riesgo: el deshielo de los glaciares, cambios en los patrones de lluvias y la sobreutilización de las aguas subterráneas.

Además, para 2050 se estima que el sector doméstico e industrial necesiten un 20% o 30% más de agua que en la actualidad.

Y esto no es lo único. Para ese mismo año, se espera que más de 6.000 millones de personas -más del 70% de la población- viva en ciudades. Y se requieren décadas de inversión para proporcionarles un nivel adecuado de suministro de agua, alcantarillado y tratamiento de aguas residuales.

Tratamiento de aguas residuales

Cada año se producen entre 7 mil y 10 mil toneladas de plástico. Sólo en la última década se produjo más plástico que en todo el siglo anterior.

¿Lo peor? Que ese plástico termina en el mar.

Según expertos, 2050 puede ser un año en el que existan más residuos de plásticos que peces en el mar. Y esto debe preocuparnos a todos.

Así, ya hay compañías que están centradas en gestionar los residuos.

Y una de ellas es Halma. Esta empresa desarrolla trabajos y tecnologías para la mejora del medio ambiente, la seguridad laboral y el ocio.

¿Su premisa? Garantizar en todo momento la salud pública y personal.

Respecto al medio ambiente, se centran en la eficiencia del uso y la calidad del agua. Para ello, han desarrollado sistemas que escanean continuamente la red de aguas en busca de fugas y aviso inmediato a los operadores.

Además de la tecnología UV que emplea para la limpieza del agua, trabaja para desarrollar sistemas que limpien el agua arrastrada por los barcos y evitar la destrucción de la vida marina.

Impacto de Halma

Halma opera en más de 20 países y los resultados de su negocio no son indiferentes.

En 2019 se revalorizó un +56,35% y el año del coronavirus no sufrió perdidas alcanzando una cotización del +15,73%.

Una de las principales posiciones de Imantia Futuro es el tratamiento de aguas (+9,31%). Este fondo invierte en Halma a través del ETF iShares Automation & Robotics. De esta forma, apoyamos una de las mayores preocupaciones mundiales: la expansión y gestión de los residuos en el mar.

Y tú también puedes formar parte de ello. Tu dinero puede hacer mucho por el medio ambiente.

También te puede interesar:

¿En qué invierte Imantia Futuro?

Imantia Futuro: tu dinero puede ganar al cáncer de mama

Este artículo no constituye una oferta o recomendación para la adquisición o venta, o para realizar cualquier otra transacción. La información contenida en él no debe interpretarse como asesoramiento o consejo y no sustituye a la información legal preceptiva que debes consultar antes de tomar cualquier decisión de inversión. Rentabilidades pasadas no garantizan rendimientos futuros. La inversión en fondos conlleva riesgos, por lo que, antes de invertir en ellos, debes leer atentamente el Folleto Informativo, disponible tanto en www.cnmv.es como en esta web.

Guia Imantia AUTD