Hace unas semanas hablaba del enfoque novedoso de la gama de fondos Imantia Futuro. Si ya entonces la rentabilidad de Imantia Futuro en 2020 era de doble dígito, el primer ejercicio completo del fondo ha demostrado unos resultados mejores, alcanzando el 21,7%.

Expansión lo coloca como uno de los 15 mejores fondos de renta variable global del año y Funds People, la revista especializada en el sector de fondos de inversión, lo menciona entre los 20 fondos de bolsa de gestoras españolas más rentables de 2020.

Una rentabilidad atractiva

Imantia Futuro registró en 2020 una rentabilidad del 21,72%. Pero si queremos entender cuán bueno fue el resultado, hay que compararlo con su índice de referencia o benchmark. En finanzas está muy extendido el uso de este término para comparar los resultados de un fondo. Y es que permite analizar, de una forma sencilla y directa, la eficiencia de la gestión.  El benchmark es un índice de referencia con el que seguir la evolución de un mercado. Por ejemplo, para una cartera que invierte en renta variable española, el benchmark más frecuente es el Ibex-35. Así, una buena gestión consistiría en superar al índice o sufrir menos pérdidas.

Imantia Futuro toma como referencia el índice de bolsa MSCI World Net Total Return en euros (MSDEWIN). En 2020, este índice obtuvo una rentabilidad del 6,33%. Imantia Futuro sumó un 15,39% más de rentabilidad que el índice. En otras palabras: su rentabilidad fue 3,4 veces superior. 

Evolución del fondo Imantia Futuro respecto a su benchmark 2020. Fuente: Refinitiv/Eikon

Si nos fijamos en el rendimiento obtenido desde lanzamiento (13/09/2019), Imantia Futuro obtuvo a 31 de diciembre de 2020 un 32,18%. En el mismo período, el MSCI World recogió un 12,77% de rentabilidad, es decir, un 19,41% menos que el fondo.

El riesgo de la inversión 

La forma más habitual de medir el riesgo de una inversión es mediante su volatilidad.  A mayor volatilidad, más rápidas y extremas son sus fluctuaciones. 

En 2020, la volatilidad de Imantia Futuro fue del 24,67%, frente a un 28,49% del MSCI World en el mismo periodo. Un 3,81% menos de volatilidad puede no parecer mucho, pero si tenemos en cuenta que la rentabilidad del fondo fue 3,4 veces la del índice… 

El riesgo y la rentabilidad son un binomio inseparable. Las altas rentabilidades suelen conllevar altas volatilidades y, por tanto, riesgo. Por eso, a la hora de invertir, suele buscarse una relación eficiente entre ambas, intentando lograr el mayor retorno posible para el riesgo que estamos dispuestos a aceptar en cada momento. De esta manera, conseguir una rentabilidad triple que el mercado de referencia con algo menos de volatilidad es una buena muestra de la eficacia del fondo. 

La gran caída

En finanzas, el periodo desde un máximo en el precio del fondo hasta el siguiente mínimo, se le denomina drawdown. Es otra forma de medir el riesgo de la inversión. Se suele expresar como el porcentaje entre el máximo y el mínimo de referencia. Lo que es lo mismo, la máxima caída que podría haber sufrido un partícipe si hubiera comprado al precio más alto y haber tenido que vender en el momento de mayor caída.

El 2020 ha sido un ejercicio peculiar por la precipitada caída de los mercados financieros en febrero y marzo, causada por la pandemia de la COVID-19. Esto afectó al mercado global y el MSCI World Net Total Return marcó un drawdown del 33,76%. Imantia Futuro no fue inmune a esta caída, con un drawdown del 32,47%, ligeramente inferior al del índice. 

Drawdown del fondo Imantia Futuro y su benchmark en 2020. Fuente: Refinitiv/Eikon

El fondo cayó casi en la misma medida que el mercado. Sin embargo, su capacidad de recuperación hizo que superase el bache más rápido y volviera a dar nuevos máximos a lo largo del año. 

El algoritmo cumple su objetivo

La evolución positiva del fondo en absoluto y respecto al mercado podría atribuirse a dos factores:

  1. Sistema de selección de los ETFs y distribución del capital entre ellos. El algoritmo desarrollado por Imantia identifica en cada momento los ETF que ofrecen una mejor relación de rentabilidad asociada al riesgo (gracias a miles de simulaciones con datos históricos), así como la mejor combinación entre ellos.  
  2. Mayor subida de las empresas tecnológicas. El algoritmo detectó en 2020 la oportunidad de las compañías tecnológicas y el fondo posicionó gran parte de su cartera en ellas a través de ETFs.

Este algoritmo fue diseñado y optimizado desde su origen con una meta bien definida: seleccionar para la cartera ETFs rentables con bajo drawdown, la menor volatilidad entre los disponibles, y distribuir el capital en proporción a las volatilidades históricas. 

Este ejercicio 2020 ha supuesto un duro banco de pruebas para el algoritmo del fondo Imantia Futuro y lo ha superado. Ha demostrado que hace aquello para lo que fue diseñado: conseguir rentabilidad, pero reduciendo la volatilidad y con una ágil recuperación del drawdown. 

Este artículo no constituye una oferta o recomendación para la adquisición o venta, o para realizar cualquier otra transacción. La información contenida en él no debe interpretarse como asesoramiento o consejo y no sustituye a la información legal preceptiva que debes consultar antes de tomar cualquier decisión de inversión. Rentabilidades pasadas no garantizan rendimientos futuros. La inversión en fondos conlleva riesgos, por lo que, antes de invertir en ellos, debes leer atentamente el Folleto Informativo, disponible tanto en www.cnmv.es como en esta web.