Si piensas que los millonarios han llegado a tener esa fortuna porque la han heredado de sus padres en el 100% de los casos, estás equivocado. Puede que un 10% de ese total sí haya tenido esa suerte, pero lo que explica que hayan acumulado un capital importante es sobre todo su comportamiento: han adoptado un conjunto de hábitos que puedes hacer tuyos, y que te ayudarán a acercarte a tus objetivos financieros.

Thomas J. Stanley y William D. Danko, sociólogos, condujeron un importante estudio sobre los afortunados dueños de patrimonios que ni tú ni yo podemos llegar a imaginar en los Estados Unidos y recogieron sus conclusiones en el libro The Millionaire Next Door: The Surprising Secrets of America’s Wealthy. Stanley y Danko observaron, por ejemplo, que dos de cada tres millonarios lo eran de primera generación: habían creado la fortuna por sí mismos. ¿Cómo lo hicieron? ¿Qué dicen estos sociólogos y otros estudiosos (como Thomas C. Corley) sobre los comportamientos que caracterizan a las personas ricas?

Quizá lo primero que debas tener en cuenta es que estas personas piensan en el futuro. No se toman las cosas según les van ocurriendo, sino que se plantean dónde quieren estar dentro de unos años, cómo pueden conseguirlo, y qué nuevas oportunidades hay para alcanzar sus propósitos.

Pero esta costumbre puede quedarse en nada si no adoptas el segundo de los hábitos de los millonarios: Fijar objetivos. Ponte metas realizables, aunque sean exigentes, y estate a la altura de ellas. Tener un diario ayuda a seguir los objetivos y a reflexionar sobre cuál es la mejor manera de acercarte a ellos.

Todo esto lo puedes hacer, pero será mucho más difícil si no eliminas ciertos pensamientos que te limitan sin motivo como el típico «no lo voy a conseguir» o «esto, en realidad, no es para mí». Los millonarios tampoco adoptan otros comportamientos negativos, como rehuir las responsabilidades cuando algo sale mal, o echarle las culpas de los demás. Esta forma de pensar y comportarse se ven reforzadas por el hecho de que, en general, no conocemos cómo se crea la riqueza ni qué podemos hacer nosotros para participar de todo ello, o tenemos unas ideas muy vagas sobre esto.

Otro de los hábitos de los millonarios que puedes hacer desde hoy mismo: leer. La lectura es fundamental. Bill Gates habla con asiduidad de los libros que lee, y es habitual ver en las solapas de muchos de ellos los comentarios elogiosos del creador de Microsoft. Pero no es el único, es una costumbre extendida entre los millonarios. No puedes darte el lujo de no aprender cada día. Y el conocimiento que te valdrá no está en las redes sociales; puedes adquirirlo con cursos online, o escuchando la experiencia de otras personas, o leyendo buenos artículos, pero hay un instrumento que es mucho más poderoso que el resto, y ese es el libro. Lee todos los días, y especialmente libros que te aporten un mejor conocimiento del mundo. Y dedícale algo de tiempo a pensar.

Leer no es el único hábito diario que tienes que adoptar si quieres comportarte como un millonario. Otro será el de despertarte pronto; horas antes que el resto. Si te pones en marcha antes que los demás, cuando comience el día para el resto tú tendrás mucho ganado. Pero el resto del día también es importante. No pierdas el tiempo, porque ellos no lo hacen. Por ejemplo, ven poca televisión.

Poca televisión, pero mucho ejercicio. Según un estudio realizado por Corley entre 117 millonarios estadounidenses, el 70% le dedican al ejercicio 30 minutos o más todos los días. Tener un cuerpo sano facilita también el funcionamiento del cerebro, y favorece también el optimismo y la buena disposición a trabajar.

Los millonarios cuidan las personas con las que se relacionan. Se rodean de gente exitosa, hacen una labor de networking, comparten lo que hacen y lo que saben con los demás, y evitan a las personas tóxicas.

Y, ¿qué hay de los hábitos financieros de los millonarios? El libro de Stanley y Danko se titula así, El millonario de la puerta de al lado, porque ellos han observado que no suelen llevar una vida de grandes lujos, y pueden vivir muy cerca de donde vives tú. Como dicen los autores, no llevan un reloj de 5.000 dólares. Controlan sus gastos, tienen una mentalidad ahorradora. No sólo ahorran e invierten, sino que reinvierten los beneficios para hacer crecer su capital. Entienden que la de hacerse rico es una carrera larga, y apuestan por ella.

Por último, el estudio de Corley muestra algo que puede parecer sorprendente: el 65% de los ricos alcanzó el primer millón gracias a obtener ingresos de al menos tres fuentes. No basta con el trabajo. Compran activos que generan una renta, y para eso hay que ahorrar e invertir. Si has llegado hasta aquí, me atrevo a pensar que no vas a heredar un pastizal de familiares o amigos.