Hola, mi nombre es Gerardo Aranguren. Actualmente soy el director de Vinilaroom, una empresa que creé hace cuatro años y que busca llenar los hogares de belleza a través de estampados y murales increíbles impresos en papel de vinilo autoadhesivo. Si hoy tuviera la oportunidad de dirigirme a mi yo de hace diez años le daría tres consejos clave para alcanzar la felicidad que estoy disfrutando ahora después de emprender.

1. Aléjate del éxito rápido y fácil

Apártate del éxito fácil y de toda esa publicidad y mensajes del tipo padre rico y padre pobre. Aléjate de todo el mundo que te prometa el éxito rápido y sin esfuerzo. En la vida hay que trabajar duro, esforzarse y poco a poco ir creciendo en distintas habilidades y conocimientos. Un día te sorprenderá lo mucho que has aprendido con ese esfuerzo pequeño pero constante.

La filosofía barata de piensa como un rico y serás rico ha hecho daño a muchas personas. Para emprender o crecer tanto personal o económicamente se necesita una filosofía de vida mucho más sólida y rica. Una filosofía que se fundamente en nuestra forma de ser, nuestra autenticidad y nuestros valores. Cada persona es un mundo en el que intervienen circunstancias, oportunidades, intereses, pensamientos, relaciones, habilidades y emociones. No podemos reducir nuestro crecimiento personal y económico a simples frases motivadoras de Instagram.

2. No te compares

Cada persona es diferente y cada persona tiene su propio ritmo en la vida. Mark Zuckerberg creó Facebook a los 20 años y el coronel Sander creó Kentucky Fried Chicken (KFC) cuando tenía 60 años después de estar toda su vida cocinando pollo. Picasso comenzó a destacar en la pintura a los 14 años y Gauguin empezó a destacar en la pintura a los 47 años. Si buscas, encontrarás un montón de ejemplos de este tipo. ¿Conclusión? Cada uno tiene su momento.

Yo estuve trabajando en empresas corporativas varios años mientras trabajaba por las tardes en Vinilaroom hasta que el proyecto arrancó. Lo importante es que trabajemos duro, seamos personas auténticas, fieles a los valores que nos hacen ser mejores y crecer de forma sostenible. Muchos proyectos valiosos se han frustrado por compararse con otros y en esa comparación han abandonado su esencia buscando el éxito fácil.

3. No necesitas mucho dinero para emprender

Empecé vendiendo cuadros, luego me pidieron un cuadro personalizado. Ahorré dinero trabajando de pastelero que me sirvió para hacer un máster en Marketing Digital a Madrid. Entré en el mundo corporativo y lo que podía ahorrar lo gastaba en publicitar mi negocio en redes sociales. Fui cliente a cliente, venta a venta y hasta puerta a puerta. Hoy puedo decir que Vinilaroom es una empresa sólida gracias al esfuerzo e inversión constante sin riesgo durante cuatro años.

Ese dinero que ahorras poco a poco, si lo inviertes en pequeñas acciones que te hagan crecer, a la larga se convertirá en un proyecto muy valioso. Pero no arriesgues tontamente, pon el dinero en aquello que sabes que te va a generar beneficios. A veces perderás un poco, pero será mínimo. No te creas eso de que el que arriesga gana, esa es una premisa que se creó en los casinos de las Vegas para robarte el dinero.

Ve dando pasos poco a poco, reduciendo el riesgo al máximo y verás que un día esa actitud de crecer de manera sostenible te hará ser una persona auténtica, con un proyecto sólido, y que va a aportar mucha belleza al mundo.