Rosalía Vila Tobella es la cantante española que más reconocimiento está teniendo en el mundo de la música en los últimos tiempos. Por momentos parece que ha surgido como un torbellino, llegó de la noche a la mañana arrasando con todo lo que tiene enfrente. Sin embargo, esto no puede estar más lejos de la realidad. Ha sido una artista que ha estado formándose muchos años y que, poco a poco, ha ido rompiendo barreras.

Muchos son los factores que han influido para que Rosalía sea una de las artistas más escuchadas del año. El principal, su afán por diferenciarse de todo lo que ya ha salido a la luz. Se esfuerza mucho por romper los esquemas de lo que otros artistas ya han hecho. Esto lo lleva tanto en su estilo personal como en la música que interpreta. Rosalía, natural de Barcelona, ha tenido entrenamiento clásico en flamenco y siempre ha tenido una pasión por la música pop, urbana y el reguetón. Al combinar estos géneros de música nos encontramos con el flamenco ‘millennial’ que tanto la caracteriza. 

Este factor también se visibiliza en el estilo tan marcado que lleva, que se ha vuelto una especie de imagen de marca. Sus significativas uñas largas, aros grandes, chándal y los lunares la han llevado a crear un movimiento urbano de moda. Ha colaborado con Inditex y el mundo de la alta costura se pelea por vestirla en las alfombras rojas y el escenario. Este estilo trasciende más allá de la ropa. Está presente en sus coreografías, vídeos y las puestas en escena de sus conciertos, grandes festivales y premios. 

Una buena estrategia de marketing

Rosalía también cuenta con una firme estrategia de marketing y ventas. Esto juega un papel imprescindible en su carrera, ya que, sin saber posicionarla o presentársela al público, nadie conocería su repertorio.

Un ejemplo de la fuerza de su equipo es la venta de su disco El mal querer. La cantante y su personal decidieron usar una técnica llamada ventas adicionales. Ésta consiste en hacer que el espectador no escuche solo los principales hits del disco, sino que lo escuchen en su totalidad. Lo consiguieron estructurando el disco en capítulos que cuentan una historia en vez de en canciones sueltas. Luego, las lanzaron de poco en poco, generando expectativa y siendo relevante durante más tiempo. A su vez, esto hace que el disco tenga valor como un conjunto y no por una o dos canciones. La discografía de la cantante, Sony Music, también se arriesgó apostando por lanzar todas las canciones de forma gratis en plataformas como Spotify o YouTube. 

Otra pieza fundamental en su éxito han sido las colaboraciones. Ha grabado con artistas de renombre que ya contaban con grandes plataformas de fans y seguidores en las redes sociales. Ha compartido el micrófono con cantantes como J.Balvin (34,2M de seguidores en Instagram), Ozuna (241.000 seguidores), Billie Ellish (41,4M de seguidores), C.Tangana (830.000 seguidores) y James Blake (262.000 seguidores).

Todas estas participaciones han sido clave y escogidas de forma muy estratégica. Su contribución con C.Tangana la llevó a ser más conocida de forma nacional y luego de forma internacional, ya que la canción fue elegida por Netflix como uno de los temas en la serie Élite. Luego, las que hizo con J.Balvin y Ozuna la ayudaron a llegar al mercado latino, mientras que la que hizo con James Blake y la que está por lanzar con Billie Ellish la harán marcar más presencia en el mundo anglosajón y luego, repercusión mundial. 

Muchos expertos han comparado a Rosalía con una máquina de éxito similar a una start-up. Como estas empresas, su principal reto será mantener su relevancia durante el tiempo. La cantante ahora tiene que hacer que su siguiente disco mantenga o sobrepase el mismo nivel de éxito del anterior. Al ser una emprendedora que crea música diferente y nueva, también cuenta con estrategias de marketing propias de estas empresas. Tienen que crear todo de cero, encontrar un nicho de mercado, mostrar cómo lo que hace es diferente a los demás y estrategias para posicionarse y mantenerse como líderes en su ámbito.