Los nuevos avances tecnológicos, además de ser constantes y ciertamente interesantes, están llenos de un halo de misterio, rumores y falsas verdades. En un artículo anterior, introducíamos los conceptos de Inteligencia Artificial y Blockchain y mencionábamos el bitcoin como el mayor exponente de las criptomonedas. Ahora vamos a profundizar en qué hay de cierto y de falso en todo lo que se dice sobre ello:


1. El bitcoin no es del todo anónimo. 

A pesar de lo que mucha gente cree, bitcoin no es 100% anónimo. Es cierto que está diseñado para permitir a sus usuarios enviar y recibir pagos con un aceptable nivel de privacidad, ya que cada usuario posee un pseudónimo, como si se tratara de un nick de Twitter, llamado clave pública y compuesto por un largo código de números y letras.

Sin embargo, esas transacciones son públicas. Cada intercambio monetario queda registrado para siempre en la cadena de bloques y no puede ser modificado.

2. Las transacciones con bitcoins son irreversibles.

En el mercado de las criptomonedas, una vez que una transacción se adjunta al bloque y se inserta en la cadena, ya no se puede anular. Es por ello que los usuarios deben prestar especial atención y, a poder ser, habilitar la autenticación en dos pasos.

3. El bitcoin no es ilegal.

El bitcoin no solo no es ilegal, sino que algunos países ya regulan su uso y, en la mayoría de ellos, su uso es totalmente legal.

4. El bitcoin puede usarse en comercios físicos.

Tiendas de todo el mundo ya permiten bitcoin como método de pago. Además, el crecimiento de los cajeros automáticos de bitcoin fue superior al 50% en 2019, por lo que su uso en el día a día cada vez es mayor.

5. El bitcoin no es una pirámide.

A pesar de que ha generado gran expectación y demanda de personas y empresas interesadas en usar su tecnología en los últimos años, su funcionamiento no tiene ninguna conexión con un esquema de pirámide financiera.

Una estafa piramidal es aquella en la que no existe una actividad o inversión real que la sustente, sino que los “beneficios” de unos “inversores” se pagan directamente con el dinero que “invierten” otros “inversores”. Es decir, con el dinero de los últimos que entran en el sistema pagan a los primeros que entraron en dicho sistema. Hasta que se cierra el grifo y los últimos en llegar se quedan sin beneficios y completan una estafa de manual.

El funcionamiento del bitcoin es completamente transparente y su precio está determinado exclusivamente por lo que el mercado esté dispuesto a pagar por él, no por la necesidad de devolverles ganancias a los inversores anteriores.

6. El bitcoin es el activo más parecido al oro de los últimos años.

Debido a su escasez y utilidad, hoy en día el bitcoin tiene mucha demanda. Además de mejorar casi todas las cualidades que tiene el oro, como la portabilidad, la divisibilidad o la durabilidad, bitcoin también es mejor que el oro en su escasez. Si bien el oro es escaso, el número de bitcoin es finito: solo puede tener 21 millones de unidades.

7. No es aconsejable el lavado de dinero a través de Bitcoin.

No queremos dar ideas a los criminales, pero el mejor método para blanquear dinero siempre será el intercambio físico. A pesar de que bitcoin podría llegar a permitir la triquiñuela, recordamos que las transacciones con criptomonedas dejan rastros en Internet y es posible conocer la identidad de los usuarios. 

8. La minería ya no es lucrativa.

Extraer btcoins era simple y muy lucrativo al principio, pero esto es como todo: la moda se extendió y se acabó el chollo. Ahora, el aumento de costes de infraestructura y el mayor consumo de electricidad hacen que la minería sea inviable en la mayoría de los casos. 

9. Bitcoin funciona las 24 horas del día y en tiempo real.

Operar con bitcoin es posible sin depender de horarios o restricciones por días festivos, está disponible de manera continua. Cualquier transferencia de dinero de un país a otro suele demandar entre 24 y 72 horas, dependiendo del caso, pero las transacciones con bitcoin se realizan de forma inmediata, en tiempo real de una cuenta a otra.