¿Qué esperar para 2022? ¿Cuáles son los hilos que moverán las bolsas? ¿Qué inversiones lo harán mejor? Francisco Sainz, Director de Inversiones en Imantia Capital, nos da las respuestas en esta entrevista.

2021 ha sido un año muy bueno para las bolsas, ¿cómo espera Francisco Sainz que sea 2022?

Efectivamente, cerramos un año excelente en bolsa, con rentabilidades cercanas al 30% en bolsa americana y al 25% en bolsa europea. Ambas se han beneficiado de la reactivación económica y de la vacunación masiva contra la COVID-19.

2022 debe ser el año en que veamos hasta dónde llega esa expansión del ciclo, teniendo en cuenta que los estímulos monetarios y fiscales serán menores. Por eso, esperamos que las rentabilidades en bolsa estén más acordes con su media histórica (entre el 7% y el 9%), muy ligadas al propio crecimiento de los beneficios.

¿Qué podría alterar esas previsiones?

Sabemos que los mercados descuentan expectativas, lo que significa que hoy ponen en precio el escenario más probable para los próximos meses.

El escenario que descuentan ahora es el de crecimiento económico, inflación moderándose desde mitad de año, retirada progresiva y telegrafiada de los estímulos monetarios por parte de los bancos centrales y continuación del proceso de vacunación a nivel global.

Cualquier “accidente” sobre estas variables podría introducir volatilidad, máxime cuando acabamos 2021 con las bolsas cerca de máximos.

¿Qué oportunidades de inversión nos dará la renta variable en 2022?

El entorno de bajos tipos de interés continuará, pese a la progresiva normalización de las políticas monetarias. Por tanto, la renta variable sigue siendo el activo donde hay que estar.

A nivel geográfico, vemos más potencial en las bolsas desarrolladas que en las emergentes. Estas últimas han tenido una peor respuesta a la crisis de la COVID-19 y, además, presentan mayor dependencia de la economía china, que muestra una senda de desaceleración.

En bolsas desarrolladas preferimos la bolsa europea. ¿Los motivos? Debería beneficiarse de los planes de estímulo europeos y de una composición sectorial más orientada a ciclo. Además, sus niveles de valoración se encuentran cerca de las medias históricas, a diferencia de la bolsa americana.

En términos sectoriales nos gustan:

  • El sector financiero, por los tipos de interés al alza, una situación reforzada de capital y una mayor remuneración a los accionistas.
  • El sector de consumo discrecional, por su mayor incremento esperado de beneficios gracias a la normalización de las cadenas de suministro.
  • El sector energía, por el soporte de unas valoraciones en mínimos y la elevada generación de flujo de caja.

Creemos que este será un año dónde la gestión activa cobrará una importancia aún mayor si cabe. El incremento de la volatilidad y la mayor probabilidad de los “accidentes” comentados hace que tengamos que estar muy pendientes del mercado.

Después de dos años muy buenos, ¿seguirán funcionando los fondos temáticos en 2022? ¿Por qué? ¿Qué los hace especiales?

Creemos que sí.

El propio funcionamiento de los fondos temáticos hará que sigan siendo muy atractivos también en 2022.

El primer motivo es el enorme interés que siguen despertando, que se traduce en elevados flujos de entrada de dinero. Según datos de Morningstar, en los últimos 3 años los activos gestionados a nivel mundial en estos fondos se triplicaron con creces. Y han llegado a superar los 600.000 millones de dólares.

El segundo motivo tiene que ver con una perspectiva fundamental. Las temáticas se engloban en las megatendencias. Éstas ya están transformando nuestro mundo (transición ecológica, digitalización, cambios demógraficos…) y serán ganadoras en el largo plazo.

Esta conjunción de horizonte temporal entre la inversión en bolsa (necesariamente a medio y largo plazo) y las temáticas, y su perspectiva de crecimiento, más allá de los ciclos económicos, seguirá siendo clave para ver buenas rentabilidades.

Desde el lado del riesgo, la inversión temática nos permite alcanzar una diversificación geográfica y sectorial, lo que elimina factores idiosincráticos y reduce la volatilidad de las carteras a futuro.

En 2021 la renta fija ha continuado sin ser una alternativa rentable para los inversores más conservadores, ¿será 2022 el año de la inflexión?

No es un entorno favorable para la renta fija.

No lo ha sido en 2021 y no lo será en 2022.

Tras años de miedo a no generar inflación suficiente y continuados estímulos monetarios, estamos viendo un cambio estructural hacia una mayor inflación con un crecimiento económico robusto. Este nuevo entorno no justifica tipos de interés bajos ni políticas monetarias ultraexpansivas.

Esta normalización de tipos hace que el reto para las carteras de renta fija sea obtener rendimientos positivos en 2022.

Las buenas noticias llegarán cuando esa normalización se haya producido otorgando mayor potencial de rentabilidad a las carteras, quizá en 2023.

¿Qué estrategia podrían seguir entonces estos inversores para rentabilizar sus ahorros sin incurrir en grandes riesgos?

El mejor consejo sigue siendo tener carteras muy diversificadas a nivel de activo y a nivel de geografía.

En concreto, preferimos:

  1. Mantener posiciones en liquidez que, aunque no ofrezcan rentabilidad, son “pólvora seca” para aprovechar correcciones de mercado.
  2. Tener exposición limitada a riesgo de tipos de interés (duración baja de la cartera) centrando en emisiones de plazos hasta la zona de 3-4 años.
  3. Focalizar el grueso del presupuesto de riesgo asumido en renta variable.

¿Qué recomendarías a alguien que no ha invertido nunca y se esté planteando hacerlo este 2022?

La inversión no es un jugar al casino, sino es más bien un juego de estadística, donde las probabilidades se inclinan a tu favor a medida que pasa el tiempo.

La historia dice que el 75% de los años las rentabilidades de las bolsas son positivas (un porcentaje que se eleva si no estamos a las puertas de una recesión, poco probable a día de hoy).

Además, la probabilidad de obtener retornos positivos si mantenemos la inversión 5 años es del 90% y del 94% en 10 años.

Con estos números, la pregunta es: ¿Qué parte de mis inversiones deberían estar en bolsa?

Eso dependerá del plazo en que necesites recuperar el dinero (a más plazo, más bolsa) y de tu tolerancia a las pérdidas temporales (a mayor tolerancia, más bolsa).

Una frase para resumir lo que esperas para 2022

Un camino accidentado con un final mejor de lo esperado.