La crisis del coronavirus está dejando unos registros históricos y ahora se ha sumado el petróleo que mantiene en vilo a los inversores avisar del difícil escenario que vive la economía. En las últimas horas, Europa se ha visto contagiada de la caída libre del mercado petrolero en Estados Unidos. Después de que el West Texas tuviera el lunes el mayor desplome de su historia, parece que ayer dio un respiro, y el cambio de referencia en su contrato de mayo aleja la cotización de precios negativos. Sin embargo, en el de junio se repiten las caídas. Por su parte, el Brent se hundió con menos fuerza que el estadounidense, pero llegó a mínimos no vistos desde el 1999, en niveles de 15 dólares con un desplome del 20%.

Mientras tanto, la OPEP ya había comunicado que estaría dispuesta a adelantar el recorte pactado hacía unos días, incluso intensificarlo (ya había firmado reducir la producción en 9,7 millones de barriles). Por su parte, Trump anunció un plan de ayuda para la industria petrolera con el objetivo de frenar el desplome y favorecer la supervivencia de las empresas del sector.

Por otro lado, las ayudas del BCE siguen avanzando a buen ritmo para paliar las consecuencias económicas del COVID-19. Así, de los 750.000 millones por compras de deudas que pusieron sobre la mesa, en tres semanas han adquirido un total de activos por valor de 70.700 millones de euros. Si bien, Lagarde ha asegurado que harán todo lo que esté en su mano para garantizar la estabilidad y reactivación económica.

Renta Variable

La volatilidad vuelve a subir con fuerza. En este sentido, la bolsa americana sufrió fuertes caídas generalizadas. El S&P500 cerró la sesión con un -3,07% (perdió los 2.800 puntos), y el Nasdaq lo hizo mucho peor llegando a perder un 3,80%. Sectorialmente, tecnología o financieros estuvieron muy castigados, mientras que utilities e inmobiliarios tuvieron mejor comportamiento.

Europa se contagió de esta caída. Así, el Eurostoxx se dejó un 4,06% y el Ibex-35 perdió un 2,88%. Si bien, el índice español buscará hoy “amagar” estas caídas tras la tregua de los resultados de las compañías.

Renta Fija

Debilidad generalizada en la sesión de ayer. La curva soberana americana actuó de nuevo como refugio y llegó a mínimos históricos (0,54), cerrando cerca del 0,56. En el lado europeo, el refugio fue el Bund alemán cuyo tipo de remuneración también bajó.

Por otro lado, seguimos viendo una clara aversión al riesgo y por su parte, el mercado de crédito no se mantiene ajeno a los diferentes datos macro y noticias de actualidad. Así, la buena marcha que cogió hace unas semanas está reinvirtiendo poco a poco.