«Ésta es una crisis coyuntural, no estructural». Esto es lo que he venido escuchando de economistas y analistas financieros desde el pasado 14 de marzo cuando el coronavirus comenzó a cabalgar por nuestras calles y nos obligó a encerrarnos en casa. 

Primero fue el Estado de Alarma. Tuvimos que empezar a trabajar, comprar y estudiar desde casa o comunicarnos a través de nuestro ordenador o móvil. Luego fue la llamada desescalada y la “nueva normalidad”. Durante el verano intentamos recuperar nuestra vida. ¡Complicado! Mascarillas en todo momento, aforos limitados, prudencia en los viajes, poco vuelo al extranjero. En la playa, el ambiente y la ocupación nos recordaba a un mes de abril: espacio en la arena, hoteles semi-vacíos, paseos marítimos despejados, zonas comerciales a medio gas … y ahora ¡vuelta a empezar, o peor!

Aprovechar la crisis para impulsar la economía

Estamos con nuevas restricciones. Algunos barrios confinados y otros temiendo este momento. ¿Y la economía? No hay más que salir a la calle. Negocios cerrados, taxistas parados, bares con la persiana echada, extraescolares anuladas, eventos, bodas y conciertos aplazados. ¡Esto va camino de convertirse en una crisis estructural!

Los bancos centrales y los gobiernos han inundado de liquidez el sistema. Los más rápidos: la Reserva Federal y el Gobierno de EE. UU. Luego llegó Europa. El BCE promete tipos a ras de suelo por mucho tiempo y la UE pone sobre la mesa 750.000 millones de euros. De ese dinero, 140.000 millones va para España -en préstamos y subvenciones-, para así darle la vuelta a la economía. ¿La idea? Aprovechar la crisis para impulsar sectores como la tecnológica -aquí juega un papel muy importante el 5G-, la formación, las energías renovables, la movilidad…, y todo ello con un marcado enfoque “verde”. Se van a primar todos los proyectos enfocados a luchar contra el cambio climático y formar una economía más eficiente y menos contaminante. Además, se primarán aquellos proyectos que involucren a varios países y que arrastren a pequeñas y medianas empresas.

Lo que podemos aprender

La cuestión es la siguiente. ¿Será capaz la empresa española y el gobierno de aprovechar esta crisis y el maná que llega desde Europa para salir con una economía más competitiva y eficiente? ¡Más nos vale! Fácil no va a ser, porque saldremos de la recesión más tarde que el resto de países de nuestro entorno. El PIB asoma al 20% de contracción en España, mientras que en Francia la contracción económica es del 11%. Los economistas aseguran que Europa podría crecer en positivo en 2021, pero dicen que España no saldrá de la recesión hasta 2023. Saldremos además “tocados” con una deuda que superará el 120% del PIB y un déficit público de doble dígito. Y por si no hubiera ingredientes suficientes para crear una película de terror: súmele el paro que camina sin freno por encima de los 4 millones de desempleados y ronda el 20%.

Pero lejos de ser dramáticos, esta crisis va a provocar una auténtica revolución en nuestras vidas y también en nuestra economía. En pocos meses todos nosotros hemos dado un gran salto en uso y aprendizaje de la tecnología. Por su parte, las empresas también han agilizado procesos y han recortado gastos; el teletrabajo es ya una opción real. Y viendo que somos vulnerables y que debemos ejercer nuestra responsabilidad individual para cuidarnos y protegernos, hemos ahorrado y dado un salto importante en educación financiera. ¡Estoy convencida!

Esta crisis va a hacer que ahorremos más y mejor, que utilicemos la tecnología para comprar productos de inversión, para suscribirnos a plataformas que comparen fondos, planes de pensiones, rentabilidades y retornos. Por otro lado, reforzará el papel del buen asesor financiero, de la gestora que bata al mercado o del fondo que quede líder entre sus competidores; incluso de la empresa que aproveche esta crisis para reforzar o cambiar su modelo de negocio con el fin de dar un servicio o producto que hoy –2020, año de pandemia– sea diferencial y le ponga en la órbita de este mundo post-covid que empezamos a construir ya.