Algo te ha hecho decidirte. Tu equipo ha perdido el quinto partido consecutivo y has salido del estadio al grito de «El año que viene se abona vuestra prima». Has leído una noticia sobre la lucha de los pensionistas y se te ha puesto un nudo en el estómago. Has visto a un compañero de trabajo irse con rostro de preocupación en el día de su jubilación. Puede ser cualquiera de estos motivos, pero ya lo tienes claro: te vas a convertir en un ahorrador.

Y como ahorrador incipiente, los primeros términos que has empezado a leer por todas partes son «fondo de inversión» y «plan de pensiones». Se trata de las dos modalidades de ahorro más comunes, y quizá te encuentres un poco perdido porque le preguntaste a otro compañero de trabajo por el tema y te ha recomendado encarecidamente que metas 20.000 euros en un fondo del que le ha hablado un amigo de su cuñado.

Tranquilo: aquí estoy para darte alguna respuesta. No te voy a recomendar uno ni otro, pero al menos saldrás de aquí sabiendo (y entendiendo) las diferencias básicas entre fondo de inversión y plan de pensiones.

1. Objetivos distintos
No hace falta ser un lince para intuir cuál es el objetivo de un plan de pensiones. Su nombre lo indica: conseguir dinero para poder disfrutar de una jubilación desahogada. El dinero invertido en un fondo de inversiones también puede tener como objetivo ahorrar pensando en el retiro, pero no tiene por qué: el objetivo puede ser comprar un coche, una casa, conseguir dinero para hacer la vuelta al mundo… El que el inversor quiera.

Si tu objetivo al ahorrar no tiene que ver con la jubilación, entonces puedes estar seguro de que el plan de pensiones no es para ti.

2. Diferencia en la liquidez
Como el objetivo del plan de pensiones es asegurarte la jubilación, está previsto que no tengas por qué sacar el dinero invertido hasta que llegue ese momento. Así que a no ser que suceda algo excepcional (jubilación anticipada imprevista, enfermedad grave, paro…), no puedes rescatar tu dinero cuando quieras. Eso sí, cuidado porque el Gobierno ha hecho cambios.

El Real Decreto de Modificación del Reglamento de Planes y Fondos de Pensiones en Materia de Liquidez y Reducción de Comisiones, aprobado en consejo de ministros el pasado 9 de febrero de 2018, establece que a partir de 2025 se podrán recuperar las aportaciones y los rendimientos generados por planes de pensiones que tengan al menos diez años de antigüedad. Beneficiará a cerca de ocho millones de personas en planes de pensiones privados, que antes tenían que esperar a jubilarse (o a que les aplicaran el resto de supuestos recogidos en la ley) para poder rescatar sus aportaciones en estos planes y que ahora podrán acceder al rescate de planes de pensiones a los 10 años.

En un fondo de inversión sucede lo contrario. La liquidez es prácticamente total, y podrás extraer tu dinero en casi cualquier momento. Se puede discutir si esto es positivo o negativo; la valoración dependerá, de nuevo, de cuál sea el rendimiento y objetivo que quieras obtener del dinero invertido.

3. ¿Hay una aportación máxima?
Esta es otra de las grandes diferencias. El máximo que puedes aportar a un plan de pensiones está limitado: solo pueden ser 8.000 euros al año. En un fondo de inversión no hay ninguna limitación legal al dinero que puedas aportar: tienes libertad para invertir todo el dinero que creas conveniente (con cabeza, por favor, que no te has convertido en Gordon Gekko de la noche a la mañana) para obtener beneficios.

4. Variedad en la oferta
Puedes encontrar muchísimos fondos de inversión de numerosas entidades, y que trabajen con infinitos mercados distintos de diferentes tamaños y países. Hay mucho donde elegir en función de tu conocimiento, tus intereses o tus objetivos. Los planes de pensiones ofrecen menos variedad al ahorrador, empezando porque deben ser ofrecidos por entidades financieras que tengan su sede en España. La flexibilidad es por lo tanto mucho menor.

5. La fiscalidad
Ambas modalidades se diferencian totalmente en su fiscalidad. Al rescatar la tributación, los fondos cuentan como rentas de ahorro y los planes, como rentas de trabajo, así que los tipos de cada uno son diferentes.

Pero la diferencia crucial en este aspecto es una ventaja de los planes de pensiones: las aportaciones a un plan, con el máximo ya comentado de 8.000 euros anuales, desgravan en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas a la hora de hacer la declaración de la renta. Los fondos de inversión no comparten este beneficio.

Ahora que te has decidido a ahorrar, tu jubilación soñada en una playa desierta de las Bahamas está un poco más cerca (no te quiero engañar: lo vas a tener difícil para eso. Pero de todas formas, ¿qué tiene Benidorm que envidiarle a las Bahamas?). Espero que este texto te haya ayudado a decidir qué camino te interesa seguir para llegar a ella.