Tienes el derecho a pagar los menos impuestos posibles, dentro de la ley. Para eso es necesario conocer bien las normas tributarias y no siempre es fácil. Con todo, hay al menos diez consejos que te ofrece el sindicato de Técnicos del Ministerio de Hacienda para pagar menos IRPF.

Pero antes, ten en cuenta dos cosas. Una, que Hacienda ofrece al contribuyente sus datos fiscales del IRPF. Míralos cuando llegue el momento de echar cuentas con la Agencia Tributaria, porque te permitirá tener acceso a toda tu información y planificar así la declaración. La segunda, presta atención a la normativa de tu comunidad, porque cada autonomía tiene sus propios criterios a la hora de aplicar las deducciones. 

Prestaciones y exenciones

Las prestaciones por maternidad y paternidad están exentas de tributar por IRPF, después de una resolución del Tribunal Supremo de octubre de 2018. La Agencia Tributaria lo incluye ya en los borradores, pero no está de más comprobarlo. El límite exento de las becas públicas para el segundo ciclo universitario pasa de 3.000 a 6.000 euros, y de 18.000 a 21.000 euros en el tercer ciclo. Por otro lado, los premios de loterías y apuestas tienen ya una exención de 10.000 euros, no de 2.500 como antes. El resto tributa al 20% y no figura en la base general del IRPF. 

Los trabajadores tienen que tener en cuenta que las rentas en especie también están exentas, como los seguros de enfermedad del empleado o de su cónyuge o descendientes, hasta por 500 euros por persona -1.500 si tiene alguna discapacidad-. También el gasto escolar en centros autorizados, o el transporte colectivo, hasta 1.500 euros. Si tu empresa te paga con acciones gratis, o por debajo de su precio de mercado, esa cantidad cuenta también con exenciones de hasta 12.000 euros anuales. 

Titularidad de los inmuebles

Hacienda te cobra por lo que ganas, pero también por lo que no ingresas. Si tienes un inmueble vacío, le aplica un rendimiento ficticio que llama “imputación de rentas inmobiliarias”. Se corresponde con el 2% del valor catastral o el 1,1% si el valor ha sido revisado en 2018 o en cualquiera de los diez años anteriores. Y no olvides que el alquiler turístico tributa como capital. 

Ganancias patrimoniales

Gestha, el Sindicato de Técnicos del Ministerio de Hacienda, advierte de que las ayudas a la compra de vehículos y a la compra o reforma de viviendas se consideran incrementos patrimoniales. En este sentido, “se incluyen dentro del límite conjunto de 1.000 euros anuales que determina la obligación de declarar el IRPF”. 

Por otro lado, los rendimientos negativos del ahorro se pueden compensar con el saldo de pérdidas y ganancias patrimoniales del ejercicio. Esto tiene un límite que se elevó en 2018 al 25%. 

Cambios familiares

Un error común es declarar los ingresos de un descendiente, cuando éstos están entre los 1.800 y los 8.000 euros, pues en ese tramo las desventajas fiscales superan los beneficios. Y no hay obligación de declararlos si no superan los 12.643 euros anuales

Por otro lado, desde 2018, se equipara la fiscalidad de los residentes en el extranjero a la de las que residen en España. Y si se produce una minusvalía, es necesario incluirla, pues tiene efectos tanto en el mínimo familiar como en las deducciones. 

Por ejemplo, se ha creado una deducción por cónyuge no separado legalmente con discapacidad, siempre que no tenga rentas superiores a los 8.000 euros mensuales, exceptuadas las exentas de tributación. Si en una familia numerosa uno de los progenitores trabaja pero no tiene que presentar la declaración, pues sus ingresos son inferiores a 22.000 euros, puede ceder el derecho a la deducción al otro progenitor.

Deducciones autonómicas

Una de las mejores características de nuestro sistema fiscal es que hay cierta competencia entre comunidades autónomas, lo que beneficia al contribuyente. De hecho, hay notables diferencias de una región a otra. Por eso, Gestha recomienda “dedicar un poco de tiempo” a estudiarlas. Como ejemplo, señalan que la deducción por rentas obtenidas en Ceuta y Melilla se ha aumentado del 50 al 60 por ciento. 

Alquiler y compra de vivienda

Dos de las indicaciones del sindicato se refieren a la vivienda. Desapareció la deducción estatal por alquiler de vivienda, pero hay que recordar que sigue vigente en los contratos anteriores al 1 de enero de 2013. Pero de nuevo hay deducciones autonómicas, por lo que hay que estar atentos a este concepto.

También desapareció la deducción por compra de vivienda habitual para quienes hicieron un primer pago a partir del 1 de enero de 2013. Pero si estás entre quienes tienen derecho, recuerda que te puedes deducir hasta un 15 por ciento de las cantidades invertidas, con un límite de 9.040 euros. Por otro lado, el cónyuge que haya dejado la vivienda habitual antes del 1 de enero de 2013 y siga pagando la hipoteca, o parte de ella, del inmueble donde viven sus hijos, tiene derecho a incluir la deducción por vivienda habitual. 

Donativos

El octavo consejo de Gestha es que el 80 por ciento de las aportaciones a los partidos políticos dan derecho a una deducción del 20 por ciento de las cuotas de afiliación. La base máxima será de 600 euros anuales.

Planes de pensiones

Quedan dos consejos, y los dos son importantes. El primero hace referencia a los planes de pensiones. La última reforma fiscal redujo la cantidad límite que se puede aportar en dos mil euros, hasta los 8.000, siempre que la cantidad no supere el 30 por ciento de los rendimientos del trabajo y de actividades económicas.

Gastos por trabajar en casa

Y el último se refiere a que quienes trabajan en casa pueden deducirse los consumos de agua, electricidad, internet y gas. Para ello, se aplicará el 30 por ciento a la proporción entre los metros cuadrados de la vivienda destinados a la actividad, la superficie total. 

También podrán deducirse gastos en restaurantes en los que paguen con medios electrónicos, con un límite de 26,67 euros diarios o 48,08, si son en el extranjero, o 53,34 y 91,35 si es con desplazamiento.