Hay momentos de la vida que bien merecerían ser enmarcados en tu salón para siempre, como el pago del último mes de hipoteca. ¡Imagínate! Cuando la firmaste, hace más de 20 años, parecía que nunca iba a llegar ese día y de repente, boom, ya eres libre. O eso pensabas.

Ha sido ver la luz al final del túnel y empezar a soñar con qué hacer con ese dinero que se irá acumulando en tu cuenta.

Invertir en una segunda vivienda en primera línea de playa suena a objetivo pendiente, ¿verdad? Ese pensamiento inocente de “cuando sea mayor me compraré un cochazo y un pisito en Denia” ha vuelto. No sales de una y te metes en otra.

No eres el único que ha pensado en hacerse con una segunda casa. Un 13% de las viviendas declaradas en propiedad en España son destinadas a segunda residencia, según la Radiografía del Mercado de la Vivienda 2020-2021 elaborada por el portal inmobiliario Fotocasa.

Aun así, antes de que firmes un contrato vitalicio con tu ciudad de vacaciones convendría que supieras los gastos que vendrán después.

Aviso a navegantes: no te saldrán baratos, pero dependiendo de dónde compres esa segunda vivienda y sus características podrías ahorrarte un pellizco.

Apunta:

1. Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP)

Este impuesto se aplica solo si la vivienda que quieres comprar es de segunda mano. Dependiendo de la comunidad autónoma donde la adquieras, irá del 6% al 10%. Espera, no empieces a bailar en la cocina porque piensas que te libras al comprar una casa de nueva promoción. Entonces deberás afrontar el IVA del 10%.

2. Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI)

¿Sabías que solo por respirar ya consumes calorías? Pues con las viviendas pasa lo mismo. Por el mero hecho de ser propietario debes hacerte cargo de este impuesto que supone un gravamen medio de 276 euros al año. Eso sí, si finalmente decides que no vas a disfrutar tanto esa segunda vivienda y la pones en alquiler, podrás desgravarte el IBI en la declaración de la renta.

3. Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF)

Cuando elabores tu declaración de la renta también deberás tributar por esta última adquisición. Deberás incluir como ingresos el 2% del valor catastral de tu segunda vivienda; aunque si se revisó en 2015 o en los 10 años anteriores, deberás anotar un 1,1%.

perro en segunda vivienda

4. Gastos de comunidad

Ojo si eres de gustos refinados. Si te pierde tener a mano en tu urbanización una pista de pádel, una piscina con barra de bar o unos jardines dignos de Versalles, claramente los gastos de comunidad serán más altos. Los pagos a la comunidad de vecinos pueden oscilar entre los 250 euros y los 1.250 euros anuales. Y son gastos fijos, no importa que pases en tu vivienda mucho o poco tiempo. En este apartado también aparecen las temidas derramas imprevistas, claro. La media de gasto suele estar en 634 euros, según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU). También podrás desgravártelos si alquilas la vivienda.

5. Suministros

El mantenimiento de agua, electricidad y gas en tu vivienda tiene un precio. No importa que no cocines en tu vida o leas a la luz de las velas. El consumo eléctrico supone una media anual de 300 euros; el de agua, de 200 euros; y el de gas, de 70.

6. Tasa de basuras

Puede que pienses que esto no te afecta porque nadie recoge la basura de tu apartamento, sino que eres tú mismo el que la baja y la tira al contenedor. Eres un héroe, pero siento decirte que este gasto no está relacionado con eso. Se debe a la tasa impuesta por los ayuntamientos. Otros 100 euros al año que se van de tu cuenta para no volver (a no ser que la vivienda esté en una localidad donde el Ayuntamiento no la cobra, ¡suerte!).

7. Seguro de vivienda

Un seguro con coberturas mínimas supone una media de 200 euros menos en tu bolsillo de manera anual. Probablemente estés pensando que te ahorrarás contratarlo porque nunca te pasa nada inesperado. Pero, ¿y si sí? Sé hábil, intenta hacerlo con la misma compañía con la que aseguras tu vivienda habitual porque puede que te ofrezca un descuento valioso. Y ten en cuenta que si finalmente decides alquilar la casa, también te lo podrás desgravar.

8. Hipoteca

Vale, puede que seas un afortunado que ha cobrado la lotería o que hayas heredado y entonces pagues a tocateja el precio de tu segunda vivienda. Entonces este artículo igual no te importa nada, Tío Gilito. Pero si eres un mortal cualquiera y te has vuelto a hipotecar para adquirir tu segunda casa, no pierdas de vista este gasto fijo. Es, sin duda, el que más dispara los costes.

Hablando en plata, mantener una segunda vivienda en la costa, por ejemplo, asciende a unos 2.400€ anuales (unos 200 al mes). Ya tienes todas las cartas sobre la mesa, ¡ahora decidir te toca a ti!

También te puede interesar:

Cómo ahorrar 10.000 euros sin morir en el intento

Cuatro consejos para una primera inversión de éxito