A finales del año pasado la Alianza Europea de Salud Pública publicaba un informe que mostraba la relación entre contaminación, salud y ¡economía! Según este informe, cada europeo “paga” 1.276 euros anuales debido a la contaminación. En España el coste de la contaminación es algo menor: 926 euros.

¿Es mucho o es poco? Vamos a verlo. De los 1.656 euros per cápita destinados a gasto público en España, cerca del 56% se destina a las enfermedades provocadas por la contaminación, los tratamientos médicos que requieren y las bajas laborales ligadas a ellas. Ni educación, ni infraestructuras. No. Enfermedades derivadas de la contaminación. Igual ahora entiendes por qué estos días no ha pasado el quitanieves por delante de tu casa.

Gasto en contaminación por ciudades

Como cabría esperar, el coste de la contaminación por habitante varía mucho de unas ciudades a otras. Es mayor en grandes ciudades con mucha contaminación y gran densidad de población. En España, el mayor gasto por habitante se da en Barcelona, con 1.256 euros, seguida de Guadalajara (1.183), Madrid (1.169), Coslada (1.033), La Coruña (1.033) y Palma de Mallorca (1.024).

En el límite de los 1.000 euros por habitante están Toledo (970), Leganés (959), Talavera de la Reina (956), Logroño (922) y Bilbao (917 euros). A los que siguen San Sebastián (858), Valencia (849), Valladolid (838), Gijón (827), Santander (818), Zaragoza (790), Pamplona (765), León (671), Badajoz (593), Zamora (593). Mucho mejor está Santa Cruz de Tenerife, con 382 euros. Confiesa que, entre el coronavirus y esto, tú también te estás planteando ir a teletrabajar allí.

coste de la contaminación en Europa, por región
Fuente: https://red2030.com/ con datos de Alianza Europea de Salud Pública

Este problema se ha agravado a raíz de la crisis del coronavirus. Los autores del estudio explican que hay una conexión entre la mortalidad por coronavirus y la calidad del aire. Por un lado, el virus podría propagarse con más facilidad donde hay gran cantidad de aerosoles procedentes de la polución. Por otro lado, la contaminación puede provocar hipertensión, diabetes y problemas respiratorios, que agravan los síntomas del coronavirus. Además, la baja calidad del aire debilita el sistema inmunológico. Un cócktail mortal en el que estamos inmersos.

Iniciativas para reducir la contaminación

España está dando pasos para un modelo económico/industrial menos contaminante. Entre otros, se está apostando por modelos de transporte más sostenibles. Lo está haciendo a través de iniciativas como los incentivos para la compra de vehículos eléctricos (Plan Renove y Plan MOVES 2020) o el desarrollo del tren de hidrógeno presentado por Talgo.

También se está incrementando la inversión sostenible mediante la producción de energía verde, en concreto la fotovoltaica. Se prevé que en 2021 seamos líderes europeos en este tipo de energía gracias al macroproyecto de Iberdrola. La eléctrica está construyendo una planta fotovoltaica que será capaz de abastecer con energía limpia a 375.000 personas al año y que quiere convertirse en la mayor planta fotovoltaica de Europa.

¿Qué podemos hacer nosotros para reducir la factura?

Más allá de las iniciativas estatales y de nuestra propia inversión en temáticas sostenibles, ¿qué podemos hacer para reducir el coste de la contaminación? La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) nos ofrece una serie de medidas para protegernos de la polución del aire:

  • Llevar respiradores de partículas ajustados, como las mascarillas N95, cuando los niveles de contaminación sean altos.
  • Cambiar, en la medida de lo posible, el transporte motorizado por el transporte activo (andar o ir en bicicleta). En este sentido, también se recomienda usar el transporte público.
  • Elegir rutas alejadas del tráfico para evitar la exposición a la contaminación. Minimizar los viajes durante las horas pico y evitar retrasos en áreas de alta contaminación.
  • Conducir más eficientemente. Como conducir con las ventanillas cerradas en medio del tráfico, mantener los sistemas de filtración del aire del automóvil y evitar el motor inactivo.
  • Hacer ejercicio al aire libre de forma regular, pero de forma moderada cuando haya niveles de contaminación del aire altos.
  • Estar atentos a los niveles de contaminación locales.
  • Usar en casa limpiadores de aire portátiles y favorecer la ventilación.