Ya puedes presentar la Declaración de la Renta 2021 por internet (en caso de domiciliar el pago si te sale a pagar tendrás hasta el 25 de junio).

Si prefieres hacerlo por teléfono o de manera presencial -con las medidas pertinentes por la COVID-19-, debes esperar hasta el 6 de mayo y 2 de junio, respectivamente.

Así que es momento de analizar los impuestos a pagar por tus inversiones. Te explicamos cuál es la fiscalidad y cómo tributan los fondos de inversión.

Ventajas fiscales de los fondos de inversión

Es importante que sepas que los fondos de inversión tienen una importante ventaja fiscal: sólo tributarás cuando realices el reembolso (total o parcial) de tu dinero. Esto supone que puedes traspasar tu dinero de un fondo a otro sin tener que tributar ni incluir absolutamente nada relativo a los fondos de inversión en tu declaración de la renta.

De hecho, una de las ventajas de los fondos respecto a otros productos financieros como los depósitos o las cuentas corrientes es que hasta que no reembolsas, no pasas por Hacienda

Está claro que antes o después tendrás el fisco te reclamará, pero hasta el momento del reembolso, podrás disfrutar de todos tus rendimientos y, lo más importante, que éstos generen a su vez nuevos rendimientos.

Y si reembolsas, esto es lo que pasará. 

En el momento del reembolso, la gestora de tu fondo de inversión retendrá un 19% del beneficio a favor de Hacienda (si no hay beneficio, no te retendrán nada).

En función del resto de tus ingresos vía inversiones esta retención se regulariza en la siguiente declaración de la renta.

El porcentaje que Hacienda aplica a las inversiones varía en función de los intereses que hayas obtenido (ten en cuenta que si tributas en el País Vasco o Navarra los tramos son diferentes):

  • Si has ganado entre 0€ y 6.000€: 19%
  • Si los intereses generados están entre 6000,01€ y 50.000€: 21%
  • Entre 50.000,01€ y 200.000€: 23%
  • Lo que supere 200.000€: 26%

Generalmente Hacienda suele incluir directamente en el borrador esta partida, ya que la proporcionamos desde las gestoras. Así que lo único que tendrás que hacer es chequear que está todo bien ¡Y listo!

¿Y si reembolsas con pérdidas? No te preocupes. Sigue leyendo.

Compensación de las pérdidas y ganancias en tu fondo

Otra de las ventajas de las inversiones es que puedes compensar, tributariamente, las pérdidas con las ganancias.

La norma es igual que para el resto de productos financieros.

Hacienda da la posibilidad de compensar las pérdidas con las ganancias patrimoniales o con rendimientos de capital mobiliario (depósitos, dividendos, intereses de cuentas corrientes…).

Y en caso de seguir en negativo, podrás compensarlo los 4 años siguientes para minorar esas pérdidas.

Importante: hay que tener en cuenta el límite del 25%.

Te lo explico:

Hacienda divide las rentas del ahorro entre rendimientos del capital mobiliario y las ganancias y pérdidas patrimoniales.

Por el lado de las rentas del ahorro tenemos los dividendos, los derechos sobre acciones, los intereses de las cuentas corrientes y las prestaciones de seguros de vida, jubilación o invalidez y las rentas vitalicias.

En las ganancias y pérdidas patrimoniales se engloban prácticamente todas las inversiones, fondos de inversión incluidos.

En este sentido, Hacienda permite compensar primero pérdidas y ganancias patrimoniales hasta un máximo del 25%. De esta forma, si después de realizar la operación sigue habiendo pérdidas, éstas se podrán compensar hasta con un 25% de los rendimientos de capital mobiliario.

Y hasta aquí todo lo que debes saber sobre cómo tributan los fondos de inversión. Ponte manos a la obra para no encontrarte con ninguna sorpresa. Y si tienes alguna duda, puedes preguntarnos a través de nuestro WhatsApp.

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