Una alimentación sana y equilibrada es un aspecto clave para conseguir alcanzar una vida larga y saludable. Tras la vuelta de las vacaciones, somos muchos los que nos planteamos dejar atrás los excesos del verano y “ponernos a dieta”. Sin embargo, puede parecer que alcanzar el hábito de llevar una alimentación saludable puede chocar directamente con nuestra planificación financiera. Nada más lejos de la realidad. Comer sano y ahorrar es posible.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), 2,7 millones de personas fallecen cada año por enfermedades derivadas de una mala alimentación. Los trastornos más letales son la diabetes, el cáncer, la obesidad, la hipertensión o el colesterol, entre otros. Como recomendaciones, la institución estima que el consumo de grasas no debería superar el 30% del total, reducir el consumo de azúcar libre a un 5% de la ingesta calórica total o limitar el consumo de sal por debajo de los 5 gramos diarios.

¿Comer sano y ahorrar es posible?

He aquí la eterna pregunta. Cuando por fin te convences de la importancia de dejar los ultraprocesados a un lado y empezar a cuidar tu alimentación, tienes la sensación de que tu bolsillo se resiente. No te preocupes, con estos consejos seguro que consigues comer sano y ahorrar unos cuantos euros. Al fin y al cabo, hacer una compra saludable en el súper y gestionar de forma eficiente tu dinero son cosas muy parecidas.

  • Planifica tu compra: Puede parecer una obviedad, pero no todo el mundo lo hace. Antes de ir a comprar, piensa en un menú saludable para poder ir directo a lo que quieres comprar. Ah, y si haces la compra de forma mensual, deberías replantearte ir una vez a la semana. De esta forma, evitarás comprar de más y que se caduquen algunos productos.
  • Revisa tu despensa: Antes de ir a comprar, necesitas saber con qué productos cuentas en la despensa. Revísala de forma frecuente para ser consciente de lo que te sobra y poder consumirlo antes de que caduque o lo compres de nuevo.
  • Compra fresco y de temporada: Normalmente, tendemos a guiarnos por el impulso de la compra a la hora de elegir productos. Aunque sean alimentos sanos, comprar alimentos fuera de temporada puede encarecer el precio del ticket final.
  • Atento a las ofertas: 3×2, la segunda unidad a mitad de precio… En todas las superficies existen infinidad de ofertas en productos que seguro que necesitas en tu cesta y que puedes aprovechar. Eso sí, cuidado con dejarte llevar por los descuentos en alimentos que no necesitas o que no son tan saludables. Encarecerán tu cuenta y te desviarán del objetivo final.
  • Súmate al batch cooking: Este es un punto clave. Cocinar ciertos platos para congelar e ir consumiéndolos a lo largo de la semana -tanto en el trabajo como en casa- puede ayudarte a ahorrar una cantidad importante de dinero. Además, procura que sean platos saludables. De esta forma, evitarás gastar en comer fuera mientras avanzas en tu camino hacia una alimentación equilibrada.

Como ves, unos sencillos trucos bastan para llevar una alimentación saludable sin necesidad de gastar mucho. Además, puedes obtener una rentabilidad por el ahorro que consigas mejorando la salud a nivel global, a través de fondos como Imantia Futuro Healthy.