Las tentaciones para gastar están en todos lados. Desde que sales de tu casa estás siendo bombardeado por las vitrinas de miles de tiendas, la decoración sacada de Pinterest de bares y restaurantes y miles de carteles de diferentes marcas. Pero, ¿cómo resistir ante tanta provocación? Estos cuatro hábitos te pueden ayudar a minimizar las veces que caes en la tentación.

Haz la compra sin hambre

Ir al supermercado con el estómago vacío hace que compres comida en exceso, que seguramente caduque antes de que te la acabes. “Panza llena, bolsillo contento”, como dice el refrán. Habrá veces que, por las prisas y las circunstancias, te toque ir con un hambre feroz al supermercado. Las veces que te pase, puedes aliarte con marcas blancas. Suelen ser más baratas y mantienen un estándar de calidad bastante alto. 

Lleva una lista

Ya sea para ir al supermercado, a Zara o a El Corte Inglés, ve siempre con una lista. Estar sujeto a esto hará que no te disperses, que escojas únicamente lo que tienes ahí escrito y no deambules por los pasillos. Hazla con la cabeza fría. Ya sabes, el estómago calmado y tu instinto fashion bajo control. Hazte preguntas antes de comprarlo. No valen justificaciones como “necesito este short negro porque el que tengo no tiene encaje en el bolsillo” o “voy a comprar estas nuevas botas porque las del año pasado ya salen en muchas fotos de mi Instagram”.  

Fija una meta

Esta acción hará que estés concentrado en un solo propósito y que evites desviarte de él con un gasto innecesario. Cuando sepas qué es lo que quieres lograr, crea una estrategia alrededor para poder aterrizar la idea y que no se quede en estado de sueño dentro de tus pensamientos. Que hagas esto no significa que no compres algo fuera de lo que te has propuesto, simplemente quiere decir que adquieras cosas con razón, que sepas justificar por qué es imprescindible que te lo lleves a casa. 

Convierte el ahorro en un juego

Haz retos con tus compañeros, bájate aplicaciones que te hacen ahorrar por despertarte cuando suena tu alarma, intercambia ropa con tus amigos o abre una cuenta de ahorros aparte y desafíate en cuanto tiempo logras una meta.

Si tras leer todos estos consejos todavía crees que no lo vas a lograr, te recomiendo que reflexiones en su coste. Piensa en cuántas horas de trabajo tienes que hacer para lograr comprar lo que te está llamando la atención.