Antes que nunca, las rebajas de verano ya están aquí. Las primeras tiendas ya han llenado sus escaparates -y nuestras bandejas de entrada- de promociones y descuentos.

Serán las primeras rebajas sin mascarilla desde el estallido de la COVID-19. En las de enero, aún con mascarillas, los españolas gastamos una media de 288 euros, según datos de Statista. Una cifra que se recupera tras la crisis, pero aún lejos de los 358 euros que gastamos en 2019. ¿Será que nos estamos haciendo más previsores?

No exactamente. Veepee, la web francesa de comercio electrónico, afirma en otro estudio que solo un 13 % de los españoles prevé qué va a comprar en rebajas, mientras que un 49 % asegura que no tiene nada pensado con anterioridad.

Por eso, para que esa falta de previsión no termine con tus ahorros, te dejamos unos consejos que seguro te ayudan a mantener tu cartera y tu presupuesto a salvo.

Hay que ir preparados…

La vuelta a la normalidad tras la crisis del coronavirus ha hecho muchos gastos hayan vuelto a aumentar, por eso es más importante que nunca no despilfarrar en lo que no necesitas.

Ya te dimos algunos consejos para ahorrar en tu destino turístico este verano y ahora es momento de hacerlo con las rebajas.

  • Limita el dinero que vas a gastar. Elabora un presupuesto para así prever qué dinero vas a gastarte y no superarlo por mucha oferta que haya.
  • Compara precios. Igual de importante es comprar a un precio bajo que ver si es el más bajo que puedas encontrar. Muchas veces varios comercios ofrecen productos similares…
  • Comprueba que no te “timen”. No dejes que ninguna marca te despiste. En algunas ocasiones los comercios marcan el mismo importe, sin rebajar el precio del producto. Sé más listo que ellos…
  • Aprende a ser paciente. No hace falta que lo compres todo el primer día. Eso puede suponer un gran desembolso de dinero y los imprevistos están a la vuelta de la esquina. Las rebajas duran mucho y los mejores chollos suelen estar en el “remate final”.
  • Haz una lista con los artículos que necesitas. Último consejo y uno de los más importantes, porque si planificas, evitarás hacer compras compulsivas y encontrarte dentro de un año con ropa que todavía no sabes por qué compraste. ¡Aléjate de la espiral del consumismo!

Si te sirve como referencia para ir haciendo esa lista, durante el invierno los productos más comprados fueron: ropa (76%), calzado y complementos (40%), textil y calzado deportes (18%), perfumes (18%) y libros (17%).

Usa el sentido común y no te dejes tentar por todo lo que veas. Esto hará que tu dinero no se vaya de un plumazo a golpe de tarjeta.